La vecina Francia es quizás uno de los destinos que más conocemos los españoles junto con Portugal. Su capital, Paris, los Campos de Lavanda de la Provenza o el Monte de Saint Michel son los típicos lugares franceses que hemos visitado. Sin embargo, hay una cara más desconocida, más frecuentada por turistas alemanes debido a su cercania, que por los hispanohablantes. En el Gran Este se encuentran lugares como Estrasburgo, Alsacia y Metz: la ciudad del dragón.
Metz es la capital de la región de Lorena y una de las joyas francesas que uno no debe perderse si se va a la otra cara de Francia. Aunque no se trata de una ciudad muy grande, cuenta con bastantes atractivos como para establecerse unos pocos días en ella.
¿Qué podemos conocer en Metz?

Su principal belleza naturalmente se centra en el casco central, donde se erige una de las más imponentes iglesias que hemos visto en nuestros viajes. La Catedral de San Esteban (Saint Etienne) es un coloso que por dentro brilla. Da igual la creencia de cada uno: sus enormes vidrieras góticas son un espectaculo visual. Y es que este templo alberga la mayor superficie de vidrieras góticas en toda Europa. Si, en una ciudad que ni se asemeja en tamaño a Paris, Marsella, etc. Y como se ve en la foto, este «bicho» sobresalta por encima de todas las casas colindantes.
Ya sea en la misma catedral, como en las plazas de Metz, encontramos regularmente la figura del Dragón. Se trata del Graoully, un dragón que segun la leyenda vivió en la ciudad y que a día de hoy es el símbolo de Metz.
Al lado de esta se encuentran dos puntos que día tras día se llenan de viandantes. La Plaza de Armas de Metz, donde se encuentra la oficina de turismo de la ciudad; y el mercado cubierto en forma de U, donde compran fruta, verduras y otros enseres los habitantes de la ciudad.
Y si el arte gótico no es tu debilidad, en la iglesia protestante conocida como el Templo Nuevo encontrarás uno de los lugares más fotogenicos y por donde pasear relajadamente. Esta iglesia que es más espectacular sin duda, por fuera que por dentro, se baña en el propio río Mosela, que circula entre la ciudad de Metz hasta juntarse con el Rin en tierras alemanas. Recorriendo sus orillas podrás hacerte una idea de como es la vida en la ciudad, justo para llegar al jardin de la Explanada e introducirte en el meollo de Metz.

Las calles de Metz estan llenas de vida: las pequeñas tiendas de ropa conviven con las últimas marcas de moda, con pequeños bares, teatros o ateliers. Y es que Metz tiene en Francia un renombre artístico. Encontrar pequeños estudios de arte, ya sea de pintura, musica o arquitectura es muy sencillo. Y es que en las cercanias de la estacion de tren está uno de los museos con más renombre: el Centro Pompidou, siendo una sucursal del famoso museo parisino y de las instituciones culturales de Francia más grandes.

Antes de salir de la ciudad por el lado oeste, deberás primero cruzar por la Puerta de los Alemanes (Porte des Allemands), una fortificación junto al río Seille y de sus jardines. Es uno de los paseos que más nos gusto de Metz y donde puedes encontrar algunas cervezerias al aire libre en época veraniega. Por esta zona no nos encontramos tantos turistas sino locales haciendo picnic sobre el cesped o charlando junto al río.
Al ser una ciudad no muy grande, se puede visitar todo a pie, por lo que dejaría el coche, la moto o la bicicleta aparcada. Sin embargo llegar por los aire a Metz es quizás más complicado. Aunque hay un aeropuerto entre Metz y Nancy, el que realmente mueve más pasajeros en las cercanias es el de Luxemburgo. Además del gran ducado, en las cercanias de Metz se encuentran ciudades como Nancy o Estrasburgo y algo más al sur, la zona que más turismo mueve por estos lares: la Alsacia francesa.
¿Y si nos entra el hambre?

Al lado de la iglesia de Sainte Segolene, a 10 minutos a pie de la Catedral se encuentra el Delices Veggies, uno de los pocos restaurantes veganos de Metz. Y aunque no haya niguna especialidad de la comida francesa, los platos eran sencillos, economicos y muy ricos. El local no es muy grande, pero por fuera también tiene una terraza con algunas mesas donde disfrutar cuando hay buen tiempo.
Además encontramos en otros restaurantes cartas con opciones veganas o vegetarianas, por lo que no nos costo demasiado sentarnos a comer.