Si nuestra preferida para hoteles, hostales o albergues es Booking, el de las casas o habitaciones particulares es sin duda Airbnb. Esta web o app con nombre tan poco comercial es una de las que hemos usado mucho en nuestros viajes. Para el que viva en un bunquer durante algunos años y no la conozca, Airbnb es una plataforma que comunica directamente con el propietario de una casa, donde se alquila la casa completa o una habitación

¿Cuándo usamos AirBNB? Pues principalmente en ciudades grandes, donde suele haber una oferta mucho mayor. Una de las pegas es la oferta fuera de zonas concurridas, donde al haber también menos opciones, los costes suelen ser mayores. Por lo tanto ,si tu viaje pasa por una gran ciudad como Londres, Berlin, París, etc. no reserves al menos sin mirar en AirBNB.

El mayor pro de Airbnb es sin duda su precio. Una habitación en una casa en medio de una capital puede salirte por más de la mitad que en un hotel de peores condiciones lejos del centro.

Paciencia es una virtud con Airbnb

Buscar en Airbnb es sencillo aunque el sistema de reserva no lo es tanto. A veces los propietarios responden tarde o nunca y otros están en otro lugar del mundo, pero se han olvidado de quitar el anuncio. Es decir, no tratamos normalmente con profesionales donde siempre habrá un recepcionista esperándote, por lo que a veces toca armarse de paciencia.


En AirBNB encontrarás de todo, pero el sistema de opiniones ayuda mucho a encontrar una opción correcta. Nosotros hemos tenido experiencias espectaculares como por ejemplo en Kioto, Madrid o al sur de Alemania. Este sistema además también ayuda al propietario. Si el viajero es un guarro o un escandaloso, quedara reflejado en la opinión y dificultará encontrar en el futuro un hospedaje. Sin embargo, que somos niños buenos y respetamos allá donde vayamos, tenemos opiniones muy positivas y nos facilita reservar. Además la plataforma es totalmente segura, por lo que no te llevarás sorpresas que quizás recibas en otras páginas menos conocidas.

También Airbnb es usado por personas que empiezan a vivir en un nuevo sitio mientras buscan un hogar definitivo. En nuestro caso lo utilizamos cuando nos mudamos a Madrid durante dos semanas, mientras buscábamos un pisito para una larga estancia. Naturalmente los precios no son tan baratos como alquilar una habitación pero suelen ser mucho más econnómicos que un hotel, en los que muchas veces no puedes optar por cocina. Y claro, una casa sin cocina no parece una casa, a no ser que vivas en Tailandia.

Al viajar, preparar un desayuno rápido o una cena de relax en casa, puede ser un tesoro y si se piensa en ahorrar en costes, es una idea brillante.

Aquí teneis un breve ejemplo. Simplemente elegir la ciudad o lugar que se quiera visitar, los días y el número de personas.

PROS:

  • Precios insuperables
  • Alta oferta en ciudades grandes
  • Muchos propietarios son top y te ayudan más que una oficina de turismo
  • Una casa suele venir con cocina.

CONTRAS

  • En lugares con poca oferta suelen haber precios disparatados.
  • El sistema de reserva no es inmediato y puede tardar horas e incluso días.
  • Hay también propietarios que darán ganas de mandarse a mudar rápido.

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