Actualizado el 24.01.2025

Venecia es una de las ciudades más importantes y turísticas de Italia. Fue la última que hemos visitado y una a las que tenemos como objetivo volver a visitar, junto con Roma y Florencia. Quisimos disfrutarla a tope, por lo que le dedicamos casi una semana y aun así nos quedamos cortos. Para que no te pierdas ni lo más mínimo, hemos elaborado esta lista, para que puedas decir, que te has ido de Venecia, conociéndola a fondo:

Es el punto más importante de toda Venecia, siendo casi el centro neurálgico de ella. Merece la pena no solo recorrerla de un lado a otro, sino sentarse y disfrutar de las vistas, viendo la multitud de gente que va de allá para acá. Napoleón pensó algo parecido, denominándola “El Salón más bello del Mundo”. En temporada alta de turistas, el salón puede estar excesivamente abarrotado. Pero esto es Venecia.

2. La Basílica de San Marcos

A uno de los lados de la Plaza se encuentra esta joya arquitectónica, que no decepciona, ni por fuera ni por dentro. En el exterior puede llamar la atención su fachada y sus cúpulas, que son muy diferentes a otras iglesias italianas. Aunque ha tenido a lo largo de su historia diversas remodelaciones, la basílica de San Marcos pertenece al estilo de arquitectura bizantina, más propia de ver en ciudades como Estambul (Constantinopla). Esta fue en su momento una de las ciudades más importantes del Mundo, tanto en arte como en política.

En el año 1063 se empezó a edificar la actual Basílica y con el tiempo, los diferentes detalles que la componen han ido apareciendo, como sus cinco cúpulas o los mosaicos que la cubren.

En el interior el color que predomina es el dorado, que cubre todas las paredes internas. Aunque la visita a esta catedral es gratuita, se pueden añadir tres visitas de pago: El Museo con los caballos de San Marcos, El Tesoro bizantino y la Pala de Oro. Una de las mejores formas de visitarlas es con un tour guiado, pero en temporada alta puede ser tan agobiante, que recomendamos ver esta zona muy temprano.

Para no perderte nada:

3. El Palacio Ducal de Venecia

A la izquierda de la Basílica de San Marcos y en dirección al Gran Canal se encuentra este palacio, donde residían los mandamases: los dux o dogos. Allí vivían y gobernaban, pero rara vez salían de sus muros, hasta que Napoleón en 1797 conquistara el norte de Italia, incluida Venecia. A diferencia de la basílica, la fachada del edificio es de arquitectura gótica.

Su interior es una de las visitas más imprescindibles, también para entender lo acaudalada que fue la República veneciana. Está llena de obras de artes, de ostentosos lugares como la Cámara del Gran Consejo, los Apartamentos del Dux o el Puente de los Suspiros.

4. El Puente de los Suspiros

Aunque ni es un puente alto ni largo, es uno de los lugares más fotografiados de Venecia. Visitarlo desde dentro se hace con la misma entrada al Palacio Ducal, pero desde fuera se puede ver desde el Puente della Paglia, al lado del Palacio. De Arquitectura barroca, por aquí pasaban los presos desde las salas de audiencias hasta sus correspondientes celdas, pudiendo ver por última vez el cielo y el mar, mientras suspiraban.

5. El Puente de Rialto

De un puente con una historia oscura al puente más longevo de los que cruzan el Gran Canal. Aunque el actual construido a finales del siglo XVI está hecho en piedra, las anteriores versiones eran de madera, que cayeron al agua con todo su peso junto con el de los mercaderes que vendían sus enseres sobre él.

Para reconstruirlo se eligió la actual idea de Antonio da Ponte, cuya propuesta ganó a otros proyectos de arquitectos como el del propio Miguel Ángel. Hoy en día conserva ese espíritu mercader con diferentes tiendas a cada lado, por lo que se puede ir de compras sobre el Gran Canal.

6. El Gran Canal

Una serpiente enorme de agua parte Venecia en dos, haciendo un zigzag con forma de interrogante. El Gran Canal, como su nombre indica, es la masa de agua mayor de la ciudad. Hay varias posibilidades de cruzarlo. La más común es por los cuatro puentes: El Puente de Rialto, el Puente de la Academia, el Puente de los Descalzos y el Puente de la Constitución o también conocido como el Puente de Calatrava, famoso por su arquitecto y por los continuos accidentes de viandantes, debido a la resbaladiza pasarela.

Al haber solo cuatro puentes, los venecianos se las han apañado para cruzar de un lado a otro de otra manera: el Thargetto. El Thargetto es una gran góndola que cruza de un punto a otro por cerca de 2 € y que solo parte los días laborales, para permitir a los trabajadores que lleguen a tiempo a sus labores. Es una de las formas de subirse a una góndola, sin pagar gran cantidad de dinero, pero ni viajarás solo, ni cómodo, ni el trayecto dura mucho tiempo como para sacar buenas fotos.

La mejor forma de cruzar el Gran Canal o recorrerlo para los turistas es el Vaporetto. Son los autobuses acuáticos de Venecia y aunque un poco caros, puedes ahorrarte dinero comprando tickets diarios.

Viajar seguro y vegano

Para los españoles, viajar con la Tarjeta Sanitaria Europea es suficiente para no pagar una buena factura si nos pasa algo de viaje. Pero si no vives en la UE, o quieres estar asegurado con asistencia en español (el italiano suena parecido, pero no tanto), te recomendamos IATI Seguros. Si accedes por nosotros te llevarás un 5% de descuento clicando aquí.

7. Los Canales de Venecia

Lo más llamativo de la ciudad de Venecia es sin duda sus callejuelas, no fabricadas de asfalto y piedra, sino formadas por agua. Y en vez de coches, barcos. Los canales de Venecia pueden ser tan anchos como el Gran Canal o tan estrechos que solo cabe una góndola por ella. Muchos de estos canales son totalmente inaccesibles a pie, por lo que contratar una visita en Góndola creemos que es indispensable. Desgraciadamente, las rutas son bastante caras, pero si se puede permitir, adelante. Solo se vive una vez. Los precios son negociables y se paga por góndola, no por persona.

8. Librería Acqua Alta

Cuando hay Acqua Alta, tanto la Plaza de San Marcos como casas, calles y tiendas, se llenan de agua. Esta famosa librería ha cogido de ahí el nombre y la maravillosa idea de apilar sus libros en barquitas, para que cuando esto ocurra, no se humedezcan sus páginas. Hoy en día entran más curiosos a ver la tienda, que a comprar. Se ha convertido en uno de los sitios más famosos de Venecia para los instagramers.

Sin embargo, no es un museo, por lo que si entras, no estaría de más que ayudes a la tienda comprando algo: quizás un libro en italiano, o una de esas tantas cosas chulas que venden. Entre libro y libro, probablemente te encuentres también con amigos gatunos, que viven entre un mundo de literatura.

9. Barrio de Dordosuro

Dordosuro quizás es el barrio menos turístico de Venecia, pero casi que el más auténtico. Está lleno de cafeterías y restaurantes, más propios del auténtico veneciano que del turista. Aquí se encuentra el único restaurante vegano que encontramos en Venecia:

En el Barrio de Dordosuro no suele ocurrir el Acqua Alta, pero está rebosante de cultura. Aquí se encuentra la zona universitaria, la Galería de la Academia o la colección Peggy Guggenheim.

Mención especial a dos lugares de este barrio: la Iglesia de San Barnaba, para los amantes del cine, donde se rodaron escenas de Indiana Jones y la Última Cruzada; y el Campo Santa Margherita, donde nos hemos comido la mejor pizza de nuestras vidas.

10. Basílica de Santa Maria della Salute

Sin abandonar el barrio de Dordosuro, en la punta este se encuentra esta belleza arquitectónica. Su construcción viene dada para celebrar el final de uno de los episodios más oscuros de la historia europea: el fin de la epidemia de la Peste Negra, que azotó Venecia. La particularidad principal es su fachada y la gran cúpula, que se puede ver desde la Plaza de San Marcos.

Entrar en ella es gratuito, por lo que merece la pena, sobre todo porque allí se encuentran obras de Tiziano, el famoso pintor italiano renacentista, que también falleció a causa de la Peste.

11. Vistas desde el Fondaco dei Tedeschi.

Uno de los lugares que recomendamos visitar es este edificio clásico convertido en centro comercial con tiendas de marcas exclusivas. En la última planta, hay un mirador que se puede reservar en esta web, y que hasta de día de hoy es gratuito. Desde allí se puede tener una vista panorámica del Gran Canal y vislumbrar la expansión de Venecia, desde el Campanario de San Marcos hasta el puerto.

12. Antiguo Ghetto Judío de Venecia.

El Barrio más al norte de Venecia es conocido por Cannaregio, donde se encuentra uno de los lugares más curiosos de Venecia, que es el antiguo ghetto Judío. En el Siglo XVI los Judíos se encontraron encerrados en este barrio, no pudiendo pasar al otro lado sin salvoconducto.

Hoy en día, la comunidad judía en Cannaregio ha disminuido drásticamente, pero aún queda ese espíritu, tan diferente a otros lugares de Venecia. Es una de las zonas más bohemias de la ciudad, con tiendas, atelier o bares diferentes a los que se encuentran en otras partes de Venecia.

13. Barrio de Castello

Este barrio es el más oriental de Venecia y en el que menos aglomeraciones pudimos ver. Al igual que en el barrio de Dordosuro, callejean más por sus estrechos pasadizos los propios venecianos que los turistas. Uno de los consejos más importantes para disfrutar de la ciudad, es callejear. Porque Venecia es un laberinto por el que merece la pena perderse. Uno de los principales atractivos de este barrio es la Escuela Gran de San Marcos, el Arsenal de Venecia, etc.

13 + 1. Otras Islas alrededor de Venecia

Si hay un tour que no hay que perderse para una primera vez veneciana es, sin duda, la visita a Murano y Burano. Las dos tienen una belleza única, pero nos quedamos con la última. Normalmente, el viaje en total durará medio día, que merecerá mucho la pena si te hospedas más de tres días. Nosotros lo hicimos a nuestro aire y no estuvo mal. Pero también fuimos en una época no tan turística. Por lo que leemos, es mejor tener el tour ya atado antes.