Actualizado el 17/07/2025

Roma es, sin duda alguna, la ciudad europea que más nos ha cautivado. Museos espectaculares, edificios históricos y mercados repletos de color. Cada rinconcito está repleto de historias y andando entre calles, es la mejor forma de descubrirlas. Es cierto que en estos últimos años Roma se ha encarecido exponencialmente.  Al menos, encontrar un alojamiento económico ya no es tan sencillo como años anteriores. No obstante, Roma ofrece infinidad de planes gratuitos o muy económicos que harán delicias de los bolsillos más austeros. Aquí va una lista de planes imprescindibles en Roma para bajos presupuestos.

Es sin duda el lugar turístico  más atractivo de Roma. Se trata de una de las siete Maravillas del Mundo Moderno y la única que se encuentra en el continente europeo. Lo recomendamos visitarlo tanto de día como de noche. Y aunque lo más espectacular se encuentra en sus fachadas, merece mucho la pena visitar su interior. Es de esas actividades de pago que sin duda merecen la pena de Roma. Además, la entrada puedes combinarla visitando también el Foro Romano y el Palatino, que cuesta aproximadamente 20 €. Merece muchísimo la pena estar los primeros, porque las colas son kilométricas. Eso sí, si quieres la visita guiada en español y sin colas puedes reservarlo directamente desde este enlace.

2. Pedir un deseo en la Fontana di Trevi

La Fontana de Trevi es una de las joyas de Roma, que es totalmente gratuita, a no ser que quieras pedir un deseo. Solo falta perderse por medio de la ciudad, entre estrechos callejones y empiezas a escuchar el tumulto de personas y el agua correr. De repente, tras doblar una esquina, revives el baño de Anita Ekberg en La Dolce Vita. Bienvenidos a la fuente más famosa del mundo. Desde el año 2015, en el que se reabrió tras la restauración, se puede observar a Neptuno y compañía con un color blanco impoluto. Un punto romántico de Roma en el que la pasión, la estropean las hordas de turistas que rodean la escena, lanzando una moneda para eso que dicen de la buena suerte. Si quieres pedir el deseo en soledad, tendrás que poner los despertadores pero que muy temprano

Para no perderte nada…

3. Perder la mano en la Bocca della Verità:

Vale que Roma pueda ser un destino caro, pero no hace falta donar un riñón. Eso sí, una mano puede ser el precio que Roma te demande. La Boca de la verdad se encuentra en la entrada de la basílica de Santa María de Cosmedin. Si lo tuyo son las fotos de postureo, aquí tienes un punto indispensable de Roma. Allí la tradición es introducir la mano, y si eres un mentiroso, te irás sin ella. Antes que nosotros pasamos las manos de Audrey Hepburn y Gregory Peck en Vacaciones en Roma, además de miles de influencers. Spoiler, a día de hoy en un mundo con tantas mentiras, nadie la ha perdido. Si tu visita a Roma es muy corta, como ocurre con el clásico viaje en crucero, no es de obligada visita.

4. Disfrutar del Panteón de Agripa

Junto con el Coliseo Romano o la Catedral, el Panteón de Agripa es uno de los edificios más espectaculares de Roma. Su fachada es un regalo para los ojos, pero el interior es, aún, más brutal. Dentro, el efecto del halo de luz que entra por la ventana superior, llena de magia el edificio casi intacto de la época del Imperio Romano de Adriano. Por desgracia, ha dejado de tener entrada gratuita y desde hace meses hay que abonar cinco euros. Créeme, merece mucho la pena entrar.

Según a la hora que lo visites, el halo de luz que se cuela por la entrada de la cúpula, se encontrara en diferente posición, por lo que lo ideal, es visitarlo en horas del medio día.

5. Respirar en Villa Borguese

Quizás porque aquí quienes escribimos somos de secano, pero visitar los parques de las ciudades nos apasiona. Alejarse de la contaminación acústica y contactar con la naturaleza. En sí, el parque no es de nuestros favoritos de las principales capitales europeas, pero el lago del Templo de Esculapio nos pareció un rincón genial para visitar. Además, que no hay que alejarse mucho del centro. Un lugar ideal para hacer un pequeño pícnic con una pizza al taglio.

6. Sorprenderse en La Plaza de los Caballeros de la Orden de Malta

Al sur del Circo Romano, se encuentra una pequeña plaza alejada del mundano ruido de la ciudad. Pocos turistas se dejan ver visitando el templo, pero seguro que alguno que otro lo encuentras haciendo cola en frente de un portón, del cual, a priori, no tiene gran interés. ¿Qué hacen? Pues descubrir el secreto de Roma. Y como es secreto, en Viajar Vegan no lo desvelaremos. Mejor descúbrelo allí mismo.

7. Pasear por el Giardino degli Aranci

Muy cerca de «el secreto de Roma» nos encontramos un pequeño parque donde descansar, con unas vistas espectaculares al lado oeste del río Tiber. Aunque Roma sea una ciudad colapsada por el turismo, en esta zona, al menos las veces que hemos ido, no se percibe demasiado movimiento de visitantes. La suma de los dos sitios es recomendable para los viajeros que dediquen más de tres días a la ciudad. En una mañana puedes dedicar el paseo sin que el tiempo corra en contra. Muchos de los visitantes que vienen a Roma lo hacen por medio de cruceros por el Mediterráneo, por lo que solo tienen unas pocas horas para descubrir la capital romana y se pierden lugares secundarios con tanta magia como es este.

8. Vivir Trastevere

Hay lugares, que aunque parezcan gratuitos, como es el barrio de Trastevere, son sitios donde al final tendrás que sacar la cartera, ya sea en sus bares, restaurantes o tienditas. Este distrito al sur de la ciudad es un imprescindible de Roma que merece la pena recorrerlo tanto de día como de noche. Se trata de un romántico barrio donde disfrutar los domingos del Mercado de Porta Portese, caminar sus calles de aspecto medieval o disfrutar de la gastronomía romana en uno de sus muchos restaurantes. Y es que Trastevere es nuestro barrio preferido de Roma, aunque es cierto que es difícil pasear por sus calles sin que haya una multitud.

A día de hoy no hemos encontrado en este barrio un lugar para comer totalmente a base de plantas, pero la gastronomía italiana facilita mucho las cosas.

9. Sentirte pequeño en la Plaza de San Pedro

¿Qué tal cruzar las fronteras de Italia y moverte otro país en una misma mañana? Bienvenidos a la nación más pequeña del mundo: El Vaticano. Uno de los puntos más importantes que visitar seas de la religión que seas. Ya solo de por sí, la visita al exterior de la catedral y la imponente plaza, es una de las cosas que hay que hacer en Roma. Pero además, visitar la catedral más importante del mundo es también gratuita. Aunque es cierto que las colas para acceder son kilométricas.

Si visitas Roma varios días,  sin duda recomendamos visitar el Museo del Vaticano y sobre todo, subir a la Cúpula. Son actividades que vienen juntas y de las que estoy seguro de que no te arrepentirás. Eso sí, si sufres de claustrofóbica, evitaría visitar la Cúpula.

El Tour más recomendado de Roma…

Dentro de los Museos vaticanos se encuentra la famosísima Capilla Sixtina, por lo que es una visita en Roma imprescindible. Puedes echarle un ojo a este Tour, que además de la visita en español guiada con lujo de detalles, ahorraras horas saltándote la cola.

10. Recorrer El Puente de Sant Angelo

Entre el centro de la ciudad y el Vaticano, se encuentra este puente conecta  la que fuese la fortaleza papal con las mediaciones de la Piazza Navona. Con un aspecto similar en miniatura al Puente de Carlos en Praga, las vistas al Castillo del mismo nombre son espectaculares. Cerca podrás disfrutar de los famosos helados italianos (muchas heladerías ofrecen helados veganos) mientras ojeas, como a brochazos, trabajan los pintores callejeros.

11. Perderte por las calles romanas

Las malas conexiones del metro de Roma, en comparación con otras urbes europeas, tiene su porqué. Bajo tierra, la ciudad está plagada de restos arqueológicos, por lo que cada vez que se abre una zanja, aparece alguna joya y una paralización de las obras.

El mayor imprescindible de Roma es sin duda caminar y perderse entre sus calles. Tras cinco días, nuestros pies ya se encontraban inflamados de tanto paseo. Pero es que en cada esquina encontrarás cientos de cosas que te sorprenderán. Al igual que en otras capitales europeas como Londres o Madrid, que si puedes disfrutarlas gracias al transporte público, en Roma te recomiendo que los dejes de lado. Y es que ¡Roma se anda!

Se podría hacer una lista de cien sitios más que ver gratis en Roma: La Piazza Spagna, la Piazza Navona, los museos cuando son a puertas abiertas (donde casi no se puede respirar), etc. Pero, quizás, estos sean los once puntos más importantes para nosotros.