Atenas es un museo al aire libre y un lugar obligatorio que visitar en Grecia. La capital no es solo la ciudad actual más importante del país, sino que fue uno de los puntos históricos más importantes de Europa durante siglos. Aún quedan vestigios de ese pasado. El ya conocido Partenón de Atenas o el Templo de Zeus, son solo algunos de los cientos restos arqueológicos que bañan la ciudad, como lo hace el Mediterráneo junto a su puerto.
El Aeropuerto Internacionalde Atenas se encuentra a las exteriores de la ciudad y es el punto de entrada de la mayoría del turismo. Además de decenas de compañías que conectan con Europa y otras partes del mundo, suele ser utilizado por viajeros que se mueven entre otros puntos de Grecia como las islas del Egeo.
Además de los cruceros que llegan al Puerto de El Pireo, también a las afueras de la ciudad, hay una red de Ferrys con los que se pueden llegar a otras islas como son Miconos, Santorini, Milos, etc. Además de el Pireo en la costa sur, se encuentra en la costa Este el puerto de Rafina, que es una alternativa para llegar por ejemplo a Miconos.
Además de en coche, se puede llegar en tren. Una de las rutas más importantes es la que conecta las dos ciudades más importantes de Grecia en al menos cuatro horas: Atenas y Salónica. La estación central de tren en Atenas se encuentra muy céntrico y se puede ir caminando hasta el centro sin problemas.
2. ¿Cómo moverse por la ciudad?
Hay 3 líneas de metro que son las que principalmente usamos los viajeros. La línea Roja es la que conecta con la entrada al complejo de la Acrópolis, la línea Verde termina en el puerto de El Pireo y la línea Azul finaliza en el Aeropuerto. Las principales estaciones son las de Omonia, Monastiraki y Sintagma.
Aunque la ciudad sea gigantesca, a los principales puntos de interés se puede llegar andando. De día sin ningún problema. De noche evitaría ciertas zonas.
3. ¿Es inseguro Atenas?
Seguramente no más que otras capitales europeas. Hay que tener en cuenta que es una ciudad que recibe cada día miles de turistas, por lo que pequeños hurtos ya sea en dirección al Aeropuerto o en puntos muy turísticos pueden ser habituales. Simplemente con llevar las pertenencias aseguradas es suficiente para evitar a carteristas. Como en cualquier otro punto de Europa.
Atenas tiene una fama de insegura y peligrosa. Y esto viene dado principalmente por la zona de Omonia y Metaxourghio, donde curiosamente se encuentran muchos de las compañías de hoteles. Ninguno de estos dos puntos tiene interés alguno, pero al tener tantos hoteles y estar en medio de la ciudad, da la sensación de que puede ser una ciudad peligrosa.
Estas tortugas no advierten peligro alguno
Y aunque no piense igual, si que recomendaría encarecidamente no pasear de noche por estas zonas. Es muy fácil ver tráfico de droga y además son calles poco iluminadas. Si tu hotel está en esta zona y vuelves de noche de fiesta, mejor en taxi.
4. ¿Dónde comer en Atenas?
Como cualquier otra ciudad grande de Europa, es muy fácil descubrir sitios veganos o sitios con posibilidades veganas. Al ser una zona tradicionalmente mediterránea, muchos productos tendrán como base aceite de oliva y no otras grasas provenientes de animal. Recuerda, dile a Happycow que busque y algo encontrarás.
Uno de los restaurantes que recomiendo encarecidamente por varias razones es el Veganaki. Principalmente esta muy céntrico, muy cerca del Templo de Zeus y a poco andando del Acrópolis. Segundo son sus precios, nada desorbitados. Y lo más importante, una carta amplia de platos veganos que no son todo falafels. Es quizás de uno de los restaurantes veganos que más hemos disfrutado en nuestros viajes y nos quedamos con las ganas de probar sus desayunos.
Soutzokakia y el mítico Frappe en Veganaki, motivos para volver a Atenas
En la zona de Exarchia, unos de los barrios de moda de Atenas, se encuentran más de un restaurante vegano. Nosotros probamos Mama Tierra y aunque más caro que el anterior, lo que comimos fue todo un espectáculo. Irse de aquí y no comerse una Mousaka: delito.
Y muy céntrico, en el barrio de Monastiraki, se encuentra el Vegan Beat, un pequeño local perfecto para recargar pilas, comerte una de sus hamburguesas o rolls, un zumo y a seguir investigando la ciudad.
Estas son solo de las tres opciones, de las tantas que hay en Atenas. Sin embargo también es sencillo encontrar algo vegano entre cualquier restáurate.
Para los amantes del café, no olvides el Frappe, casi la bebida insignia del país.
5. ¿Cuánto tiempo dedicarle a la ciudad?
Atenas tiene una fama de fea, sucia y peligrosa, de las que muchos dicen que es suficiente pasar máximo 3 días. Muchos de los viajeros la enlazan con las típicas islas griegas como son Miconos o Santorini.
No solo hay columnas en Atenas
En la semana que pasamos en Atenas pudimos descubrir bastante de la ciudad, ya sea sus restos arqueológicos como sus barrios. La capital mezcla lo antiguo con barrios con arte moderno. Además de varios museos, la ciudad es enorme, por lo que siempre habrá algo que hacer.
Sin embargo si se va con poco tiempo, con tres días es suficiente para llevarte una idea y poder visitar los sitios más conocidos. Visitarla en solo dos días me parece ir rápido y corriendo.
Cuando uno pisa Atenas, sabe que bajo sus pies están enterradas miles de historias que hoy en día quedan guardadas entre páginas de libros. Visitar la capital de Grecia significa adentrarse en siglos de acontecimientos, desde Platón hasta el crudo presente con la crisis financiera que ha azotado el país helénico. Bienvenidos a Atenas, puerta de Grecia entre el pasado y el presente.
Aunque Atenas es un museo al aire libre con antiquísimos monumentos, muchos turistas la tachan de una ciudad fea o decepcionante. O al menos es lo que pude comprobar cuando buscaba información sobre ella. Comentarios como dedicarle un «dos días y huye» invadían los foros de viajes. Como no soy de hacer mucho caso a los otros viajeros y prefiero vivir mis propias experiencias, dediqué casi una semana a la capital de Grecia e intenté obtener información de los propios atenienses o personas que allí vivieron durante un tiempo. ¿Mereció la pena? Más aquí.
1. Acrópolis
La Acrópolis y su Partenón ya es conocida por todos. Columnas y más columnas sobre una montaña en medio de la ciudad. He de decir que salí de allí con una sensación muy positiva, ya que pensaba que iba a ser el típico sitio turístico sobrevalorado. El Partenón es visible desde varios puntos de la ciudad: ya sea desde las alturas, como son las vistas desde el Monte Licabeto, o desde la base en la Plaza Monastiraki. Es el emblema de la ciudad pero, sin embargo, no es todo lo que compone la Acrópolis.
Acrópolis significa ciudad alta. Es decir, una zona elevada que servía como punto defensivo y a la vez como lugar de culto. Además del Partenón se encuentra el Teatro de Dionisio, que fue uno de los teatros más grandes de la Antigua Grecia o el mejor conservado, el Odeón de Herodes Ático. Entre estos, siempre encontrarás algo más que ver, acompañado de información extra, ya sea en carteles o en formato audioguía, que es altamente recomendable.
Más arriba se encuentra el Templo de Atenea Nike (ya sabes de donde sale la famosa marca), justo antes de entrar a la cúspide, donde además del Partenón, se mantiene en pie aún el Templo de Erecteón, bien erguido gracias a las Caríatides, columnas en forma de mujer.
El precio de la entrada es de 20€ pero existe un ticket combinado que cuesta 30€ que es valido durante 5 días y te permite la entrada también a: Agora Romana, Agora Antigua, Biblioteca de Adriano, Templo de Zeus, Restos del Liceo y Kerameikos. Los meses de invierno el ticket es más económico.
La visita a la estructura de la Acrópolis lleva mínimo una mañana entera, seas fan o no de la historia helénica. Sin embargo, antes de dedicarte a ella, recomiendo encarecidamente pasar por…
2. Museo de la Acrópolis
Depende del viajero al que preguntes, te recomendará visitar museos o no. Un museo es un concentrado de una ciudad y creo que elegir bien según los gustos y la duración de la visita, es tan importante como saber donde hospedarse.
Atenas tiene una variedad enorme de museos: desde el Museo Arqueológico Nacional hasta el de automóviles. No obstante, el de la Acrópolis es indispensable por varias razones. Muchas de las estructuras que conciernen a esta «ciudad alta» son ruinas, columnas en medio de la nada o piedras que a la vista no se diferencian unas de otras. A no ser que seas un experto en historia o arquitectura de la Grecia Antigua, será complicado que disfrutes de verdad de lo expuesto.
El Museo de la Acrópolis explica muy bien qué es y qué hubo en los distintos tramos. Es como un ejercicio de preparación para poder imaginarte en medio del pasado, cuando correteas entre ruinas.
Puedes dedicarle una mañana y el resto del día a la misma Acrópolis. Yo como viajo a lo slow travel dediqué una mañana al museo y después a disfrutar de la ciudad y al día siguiente a la Acrópolis. Los precios rondan entre los 5-10 € dependiendo de la temporada.
3. Templo de Zeus
No lejos de la Acrópolis, junto al Arco de Adriano, se encuentra lo que en su día fue uno de los templos más grandes de la Antigua Grecia. En la actualidad sobre esta explanada se conservan partes de su red de columnas.
Your content goes here. Edit or remove this text inline or in the module Content settings. You can also style every aspect of this content in the module Design settings and even apply custom CSS to this text in the module Advanced settings.
¿Hambre? Muy cerca del Templo de Zeus se encuentra el restaurante vegano Veganaki, uno de los restaurantes veganos que más he disfrutado. Una carta amplia, precios decentes y la comida un espectáculo. Más en este Post sobre Atenas.
4. Ágora de Atenas
El Ágora de Atenas o el Ágora Antigua fue uno de los centros religiosos de la ciudad. Es de esos lugares a los que merece la pena venir algo documentado antes. Salvo el Templo de Hefesto, lo demás vienen siendo muchas ruinas, que sin una explicación anterior, quedan como simples piedras, para los que no sean expertos. Igual que con la Acrópolis, sería recomendable visitar su museo primero.
5. Monte Licabeto
Desde lo alto de esta colina se encuentran las mejores vistas de la Acrópolis, sin desmerecer la colina de Filopappou al sur. Aunque el Monte Licabeto está un poco más lejos, el ambiente al atardecer y la caminata, aunque empinada, hace que sea un sitio muy agradable de visitar. Allí se encuentra la Iglesia de San Jorge donde se hace cada día el cambio de bandera. Indispensable ir un buen rato antes del atardecer o amanecer para encontrar un sitio desde donde vislumbrar no solo la ciudad alta, sino toda Atenas hasta el mar que bañan las costas del Pireo.
La cuesta tiene lo suyo y no hay sitios donde esconderse del sol, así que te recomiendo agüita y paciencia.
6. Barrio de Monastiraki
Es el barrio que se encuentra entre la Acrópolis y la Plaza Omonia, donde suelen estar muchos de los hoteles y de la que hablamos más en este otro post. Este barrio es el auténtico centro neurálgico de Atenas. Multitud de tiendas de marcas famosas comparten sitio con lugares de interes desde la Plaza Monastiraki hasta la Plaza Syntagma, recorriendo la calle Ermou y topándose con la iglesia bizantina Panagia Kapnikarea.
7. Barrio de Plaka
Es quizás el barrio que más me gustó de Atenas. Muy cerca de Monastiraki, te puedes perder entre sus calles tradicionales con pequeñas tiendas o boutiques. Entre esquina y esquina, no olvides mirar para arriba. Allí se encuentra observándonos desde la altura el Partenón.
Las calles principales están plagadas de tiendas de souvenirs y restaurantes con menús turísticos. Si te alejas del bullicio, podrás disfrutar de un entramado de calles antiguas, que guardan aún el encanto de la Atenas de los años 70, recordando un poco al barrio de Trastevere en Roma.
8. Jardín Nacional de Atenas
Es el pulmoncito del centro de la ciudad. No es ni el Retiro de Madrid, ni el Tiergarten de Berlin ni Hyde Park en Londres, pero tiene su encanto. Una parte por desgracia está montado como un zoo al aire libre, pero es un buen sitio para ocultarse del sol y disfrutar de rincones más tranquilos de la ciudad.
9. Estadio Panatenáico
Según como lo mires, o es una explanada bien larga con gradas de marmol o es como viajar al pasado (muchas veces gracias al cine) e imaginarse en medio de las hordas de aficionados viendo los juegos. Casi justo al lado del Jardín Nacional, merece una visita.
Playas de arena fina bañadas por aguas turquesas. Casas blancas con puertas y ventanas azules. Brisas que se cuelan entre aspas de molinos. Uno puede llegar a pensar que se encuentra en Lanzarote o en Ibiza. Pero más allá de nuestras costas del Mediterraneo, entre las aguas del mar Egeo se encuentra la isla de Miconos, una de las estrellas turísticas de Grecia.
Los molinos en Miconos Town
– ¡Tierra trágame y escúpeme en una isla griega!
Y ¡pum! De golpe en Miconos, rodeados de tantos y tantos que rezaron la misma plegaria.
Miconos es quizás, junto con Santorini, una de las islas más visitadas verano tras verano de Grecia. Sin embargo su estampa tan idílica de relax viene de la mano de un turismo de ocio nocturno. No solo las discotecas o bares nocturnos se encuentran en la capital, sino en varias zonas hoteleras. Famosas son por ejemplo las fiestas del Scandinavian Bar, Tropicana Beach, Superparadise, etc.
Para nosotros Miconos sin embargo tiene otro significado. En el año 2020, metidos en la voragime del Covid-19, pudimos disfrutar de una isla diferente, una isla que quizás solo los antiguos viajeros pudieron ver. Su capital vacia permitia perderse en sus laberinticos estrechos callejones sin toparse con nadie, salvo sus gatos o sus propios habitantes. Playas vacias donde vislumbrar en silencio el atardecer. Por lo tanto la Miconos que pudimos ver, es seguramente algo que solo existió en un breve tiempo de la historia.
¿Qué ver en Miconos?
El simbolo principical de la isla son los molinos, que se pueden encontrar en varios puntos de la isla. Los mas llamativos se encuentran juntos en la capital, Chora (Mykonos Town). En mi opinion, sin contar con las playas, lo que más imponente me pareció de la isla fue su capital. Sus callejones, que debido a su envergadura, no permiten pasar coches en la mayoria de los casos, crea un laberinto de color blanco, por el que perderse con gusto y descubrir nuevos rincones. Y cuando uno encuentra el mar, aparece Little Venice, cuyas casas se rinden al mar Egeo.
Una de las visitas que no pudimos hacer debido a la situación, era la isla de Delos, no muy lejos de Miconos y que nos ha sido recomendada debido a su patrimonio histórico.
¿Cómo llegar a Miconos?
Principalmente por aire. Aunque sorprende que una isla tan pequeña tenga un aeropuerto, con tantas conexiones internacionales, principalmente con paises como Alemania o Inglaterra. Los ATR de hélices también suelen conectar la isla con Atenas en aproximadamente una hora.
¿Cómo moverse en Miconos?
Tanto en el aeropuerto como en el centro es fácil encontrar un alquiler de coches, pero lo que suele ser habitual son ciclomotores o quads. Aunque en España se pueda conducir con el permiso B pequeños ciclomotores, no siempre es así en Europa. Por lo tanto, probablemente solo puedas obtener un quad, aunque depende donde se pregunte.
No considero un lugar ideal para la bicicleta. Muchas cuestas, carreteras estrechas, viento y turistas haciendo rallies.
¿Dónde comer en Miconos siendo vegano?
Desgraciadamente los pequeños mercados de la ciudad serán tus mejores aliados. Ni encontramos en Happycow ni descubrimos entre sus esquinas algún restaurante o bar que sirivieran, aunque sea una variedad vegana sin contar con una básica ensalada. Esto siempre sorprende pensando en un destino del mediterráneo, pero ya veniamos aprendidos de Croacia.
La única opción que aparece actualmente en la vaca morada es el Koukoumi Hotel, que se encuentra en el centro de la isla, algo alejado del centro. Se trata de un hotel y spa con restaurante vegano, que tiene buenas opiniones.
Para vegetarianos si que vimos variedades de Gyros (parecido al kebab) o Souvlaki.
Atardecer en Miconos
¿Merece la pena Miconos?
Pues depende de lo que se busque. Salvo la capital, que es un espectaculo, sobre todo cuando no mueve tanto turismo, no pude ver nada que me impresionara tanto, que no pudiera tener alguna que otra isla menos visitada en Grecia. Ya de por si en Atenas me fueron recomendadas otras islas, fuera de Santorini y Miconos.
La temporada de verano es la que más turistas atrae. Si el plan es fiesta y playa, sin duda es el momento. Las discotecas y la vida nocturna suelen tener una corta temporada de tres meses. Si por el contrario, prefieres de disfrutar del relax de la isla, antes del verano y despues de él, cuando aún las temperaturas son agradables, serían el momento ideal.