Auschwitz no fue un campo de concentración cualquiera. Para nosotros amantes de la historia y no menos, de la Segunda Guerra Mundial, era un término que nos sonaba bastante familiar. Hemos visitado el Campo de concentración Nazi de Dachau cerca de Munich y Sachsenhausen cerca de Berlin, pero ninguno nos era tan familiar como Auschwitz. Exitosas películas como La Lista de Schindler de Steven Spielberg o El Pianista de Roman Polanski han tratado el horror que contenía. Nombres propios como Josef Mengele, Heinrich Himmler o Rudolf Höss están repetidos una y otra vez en la novela histórica. Es aquí, a 40 km aproximadamente de Cracovia, donde aún permanece el recuerdo.

¿Cómo llegar?

Desde Cracovia, las ofertas de la excursión al campo eran variadas y con precios muy aceptables. Con ellas en la mayoría de los casos venía incluido el transporte. Visitar el Campo con un guía turístico o en un free tour es altamente recomendable. Sin embargo, tendemos a buscarnos la vida y a organizarnos a nuestra manera. Si eres como nosotros, ahí va la forma:

Desde la estación de bus de Cracovia parte una línea hasta la entrada de Auschwitz. Hay que tener en cuenta, que el destino en el letrero no será el campo, sino el vecino pueblo de Oswiecim.

La estación de bus de Cracovia se encuentra al norte de la zona antigua de la ciudad, a 5 minutos andando de la Barbacana. Para llegar allí, hay que entrar en el centro comercial Galeri Krakowka, donde también se llega a la estación de tren Glowny y seguir los carteles señalizados. Al llegar al final, podrás observar que consta de dos pisos. En el inferior se encuentra la ventanilla para comprar los tickets y en nuestro caso, el bus salió del superior. También es posible comprarlo directamente al conductor.

El trayecto dura aproximadamente una hora y media y hace unas pocas paradas. El bus de vuelta se coge en el mismo sitio donde te dejaron y se compra el ticket al conductor también.

¿Cómo hago para entrar?

Ok. Estas delante del campo de concentración más famoso de la historia. Sin embargo no vislumbras los barracones de madera ni la famosa entrada del tren. En efecto, estás delante de Bikernau I. Auschwitz está compuesta por varias instalaciones. En Bikernau I encontrarás barracones casi intactos debido al enladrillado de sus paredes. En cada uno hay un pequeño museo. Desde cientos y cientos de objetos amontonados como maletas, hasta utensilios de cocina que les eran retirados bajo engaño a los prisioneros.

Para entrar deberás reservar con antelación según la fecha y aquí suelen surgir problemas. Depende de la época del año varía los horarios, por lo que la confusión es alta según se mire en diferentes webs o foros. La web para reservar es http://visit.auschwitz.org/ y solo se encuentra en inglés o en polaco. Al pulsar en Reservation, cliquea en Visit for Individuals y elige la fecha.

A día de hoy, la entrada a Auschwitz sigue siendo gratuita. Simplemente elegir cualquier hora que tenga la opción de “Tour for individuals without an educator”. La entrada se enviará a tu email, después de haber rellenado los datos. Aunque esta sea gratis, es imprescindible la documentación para entrar, ya que esta opción tiene un límite de visitantes y tienes que estar registrado. Mi consejo es que pongas un email que no sea Hotmail debido a que nos dio problemas y no en gmail.

En la época veraniega, la entrada gratuita a Auschwitz sin guía es de 8:00-10:00 o de 15:00-20:00. El resto de horarios para visitarlo está reservado a visitas guiadas.

¿Y cómo llegar a Birkenau II?

Hay una conexión gratuita entre un campo de concentración y otro. En el mismo sitio donde aparca el bus, al lado de un puesto de comida, parte cada 20 minutos un bus negro gratuito. En 15 minutos te encontrarás frente a la famosa imagen de la entrada del tren. Aquí se accede directamente y no requiere comprar la entrada.

Consejos:

-No existen audio-guías en Auschwitz como sí ocurría en el campo de concentración de Dachau o Sachsenhausen. Es bastante aconsejable recorrer con una visita guiada ya que se pierden historias cuando uno va sin nada. En nuestro caso, no la reservamos y caminábamos leyendo una pequeña guía que compramos dentro de Birkenau I. Pero aun así, perdimos historias que luego estudiamos ya en casa. De vez en cuando solemos hacer FreeTours y este sería uno muy recomendable.

-Antes de entrar en Birkenau I, hay una taquilla para dejar las maletas. Tendrás que dejar las cosas sí o sí allí, por un precio económico. Solo se puede entrar con un equipaje máximo de 30x20x10cm.

-Hay baños tanto en un campo como en el otro, aunque como es común en Polonia, son de pago. En Birkenau I, el espectáculo de la entrada del baño es sorprendente. Una cola enorme que lleva al piso bajo donde cobran dos zlotys para uno quedarse a gusto. Un negocio redondo.