Cracovia imprescindible: 13 cosas que ver y hacer

Cracovia imprescindible: 13 cosas que ver y hacer

Cracovia es una de esas ciudades que hay que visitar una vez en la vida: Sin duda  la joya de la corona de Polonia. Tanto la ciudad como sus alrededores ofrecen al visitante diferentes experiencias que hacen de Cracovia el lugar más interesante que visitar en el país. Aunque desde hace siglos no es capital de la nación, Cracovia conserva el mayor patrimonio histórico de Polonia.

Aquí encontrarás en esta lista lugares increíbles por donde pasear, rincones llenos de historia medieval o el horror de la ocupación nazi, además de museos y lugares poco visitados.

1. Plaza del Mercado (Rynek Główny)

Aunque Cracovia es una ciudad enorme, el mayor encanto se encuentra localizado en una especie de triángulo invertido en el centro del mapa de la ciudad. En la punta del sur de este triángulo encontrarás la parte palacial de la ciudad, con su castillo y catedral. Y en la zona norte, el entramado de calles donde vivía el pueblo, que converge en una plaza principal: el Rynek Glowny o la plaza del mercado

La plaza principal de Cracovia es la plaza medieval más grande de Europa, siendo el centro neurálgico de la ciudad. Rodeado por casas tradicionales, todas dirigen sus miradas al edificio central: La Lonja de los Paños. Aunque hoy en día ya no tiene la vida comercial de la antigüedad, en la que se ha cambiado los productos que vendían los mercaderes por souvenirs en la actualidad, su interior guarda la belleza del mercado medieval tradicional.

Al lado de la Lonja de los paños se encuentra una torre que, aunque parezca de la misma edificación, se trata de la última parte en pie del ayuntamiento. Puedes subir y compartir las vistas de la plaza en todo su esplendor con las gárgolas medievales que llevan siglos viendo pasar el tiempo.

Y al otro lado de la torre del ayuntamiento, encuentras el edificio quizás más icónico de esta zona de Cracovia: la Basílica de Santa María. Su interior es bastante recomendable visitarlo con el Altar de Veit Stoss tallado en madera. Pero su fachada y sus dos torres, una más alta que la otra, donde la pequeña alberga las campanas y la grande el Hejnal Mariacki: la melodía de trompeta que suena cada hora, y que recuerda al trompetista que aviso de la llegada mongol y que murió tocando la trompeta por una flecha.

Una de las mejores formas de descubrir Cracovia es haciendolo de la mano de un guia turistico, donde descubriras detalles secretos de la ciudad. Nosotros somos muy de Free Tour, ya sabes, un tour gratuito, donde das la propina que quieras, Desde este enlace puedes reservarlo totalmente gratis.

2. Castillo de Wawel y vistas al río Vístula

Andando hacia el sur, dirigiéndonos al río Vístula se encuentra el complejo del Castillo de Wawel, símbolo de la aristocracia polaca. Castillos, palacios e iglesias forman un conglomerado de belleza única, símbolo de las antiguas clases altas de la nación. Hoy en día es uno de los lugares más visitados de toda Polonia y sin duda una visita imprescindible de Cracovia.

La visita al castillo Wawel está dividido en diferentes estancias que pueden visitarse por separado. El principal atractivo es la Catedral, donde se encuentran las tumbas de los antiguos reyes del país. Además, el castillo cuenta con un museo tanto de armas medievales como objetos del uso cotidiano de la realeza.

Además de poder visitar torres con vistas espectaculares, uno de los puntos que más llama la atención a los visitantes es la cueva del dragón. Bajando por escaleras de caracol se llega a una estancia secreta dentro de la roca, detrás de la muralla que puede recordar a algún capítulo de Juego de Tronos. Tras avanzar en la oscuridad, el camino termina en uno de los símbolos más conocidos de la ciudad.

3. El Dragon de Cracovia

Cuenta la leyenda que en las faldas de castillo Wawel vivía un dragón que atemorizaba a los ciudadanos de la ciudad. Todo aquel guerrero que intentaba acabar con él, acababa en su tripa. Hasta que un aprendiz de zapatero tuvo la idea de rellenar piel de cordero con azufre y entregársela al dragón. Este, con hambre voraz, lo engullo y sediento como nunca, bebió toda el agua del río Vístula hasta explotar.

Esta leyenda es una de las historias más conocidas de Polonia y en su honor, en la orilla sur del Río Vístula, al final de la cueva del dragón, se encuentra una estatua que cada diez minutos echa fuego por la boca.

4. Un paseo por el parque Planty

Comentábamos antes que el centro de Cracovia tiene una forma de triángulo o gota inversa, cuyo vértice sur termina en el Río Vístula. Toda esta parte en el mapa se encuentra rodeada de una zona verde, uno de los lugares donde se reúnen tanto lugareños como turistas: el parque Planty. Antiguamente, era la defensa de la ciudad: fosos, murallas y calabozos, cuyos vestigios aún se pueden ver.

Para nosotros el Parque Planty es uno de los iconos de la ciudad, siendo un parque único en el mundo. Se trata de un anillo de árboles por donde pasear o sentarse y descansar del viaje en algún lugar apacible.

5. Museo Czartoryski

En el punto norte del parque, sin salirnos del parque Planty, se encuentra el museo más conocido de Cracovia, el Museo Czartoryski. En nuestra primera visita a Cracovia por desgracia no pudimos visitarlo, tras años de restauración. Fue en 2019 cuando volvió a abrir sus puertas y en 2025 pudimos recorrerlo. Se trata de la colección de objetos de la familia Czartoryski, una casa con mucho poder en Polonia.

Allí podrás encontrar objetos valiosos de otras culturas como la egipcia, o mucho material medieval, desde monedas a armaduras, como las impresionantes figuras de húsares alados polacos, que ayudaron a liberar Viena. Sin embargo, la joya de la corona es una pintura muy conocida, que resalta alrededor de la gran colección de la pinacoteca: La Dama del Armiño de Leonardo da Vinci.

6. La Barbacana de Cracovia

Saliendo del Museo Czartoryski y cruzando el Parque Plantym nos encontraremos con la edificación más esbelta de la antigua muralla: la Barbacana. Aunque esta edificación se encuentra en varias ciudades, es de las pocas en el mundo góticas que no han sido nunca derruidas. Aunque tiene forma de castillo redondo, se trata de una estructura que iba pegado a la muralla y con un espacio vacío para rellenarlo con tropas.

7. Explorar el barrio de Kazimierz

Aunque la visita al centro histórico de Cracovia podría llevarnos días, fuera de sus antiguas murallas hay varios lugares que sin duda recomendamos visitar. Sin cruzar el río, llegaremos al Barrio de Kazimierz o al antiguo barrio judío. Allí se asentó la mayor población judía del país, hasta que llegaron los que todos sabemos.

Durante estos dos últimos siglos, el Barrio de Kazimierz ha vivido cambios enormes a lo largo de los años. En su momento, fue una ciudad separada a Cracovia, pero con el aumento de la población, poco a poco empezó  a convertirse en un barrio más de la ciudad. Con el tiempo, fue la zona donde la mayoría de la población judía vivía hasta que los alemanes llegaron a Cracovia. La población judía fue retirada de este barrio, siendo encarcelados en el Gueto de Cracovia, más allá al sur del Río Vístula. Tras la caída de la Segunda Guerra Mundial, el barrio sufrió otro tipo de oscuridad. El vacío y la inseguridad, hasta que en los últimos años se ha convertido en el barrio de moda.

Sin duda el barrio el Kazimierz se ha convertido en el barrio donde los jóvenes, universitarios y turistas se reúnen en sus bares modernos, rodeados de Sinagogas. Hoy en día el barrio sufre el proceso de Gentrificación que muchas ciudades europeas viven hoy en día. Subida de alquileres y familias que deben abandonar esta zona, por zonas más alejadas.

8. La ruta de las Sinagogas de Kazimierz

En alrededor de tres manzanas en el barrio de Kazimierz se encuentra los vestigios de la población judía de Cracovia. La ruta de las sinagogas de Kazimierz se puede hacer en pocos minutos andando una de otras. La principal es la Sinagoga Vieja, que cuenta en su interior con un pequeño museo sobre la historia judía en la ciudad.

Cerca se encuentra la Sinagoga Remuh que en su parte trasera conserva un antiguo cementerio judío. Más al sur se encuentra la Sinagoga Izaak y en dirección al centro de la ciudad, se encuentra la sinagoga Tempel, nuestra favorita.

Además del cementerio de la Sinagoga Remuh, muy cerca cruzando la avenida Starowizilna, se encuentra el nuevo cementerio judío, en el que se puede dar un paseo alejado del ruido.

9. Museo Fabrica de Schindler

Cruzando el río Vístula hacia el sur por uno de sus puentes, llegamos al barrio de Podgorze, donde se encuentra uno de los museos más visitados de Cracovia: el Museo Fabrica de Schindler.

Sin duda la historia de Oskar Schindler te será muy conocida gracias a la película de Steven Spielberg y protagonizada por Liam Neelson: La Lista de Schindler. En este barrio se encuentra la fábrica donde Schindler utilizaba a judíos evitando que muchos acabaran en campos de concentración como Auschwitz. Hoy en día se trata de un museo del que hay que reservar con antelación la visita, ya que el tour siempre es guiado

10. Monumento de las Sillas de Cracovia

No muy lejos de la Fábrica de Schindler, se encuentra la plaza de los héroes del Ghetto, Allí se encuentra un memorial de setenta sillas de metal como símbolo de las personas expulsadas y deportadas en la época de la ocupación nazi de Cracovia. El paseo en silencio por la plaza entre las sillas representa la ciudad abandonada, donde sus habitantes y sus pertenencias dejaron paso al vacío. Aunque no es un imprescindible de Cracovia, puedes incluirlo en tu ruta.

11. La iglesia de San Jose de Pdogorze 

Normalmente alejada de la visita de los turistas, la iglesia de San Jose suele ser una sorpresa para los que se alejan del centro de la ciudad. Es una iglesia moderna, pero construida con el estilo arquitectónico de la Basílica de Santa María.

12. Visitar Auschwitz

Cracovia tiene dos visitas imprescindibles en los alrededores de la ciudad que sin duda te recomendamos visitar: El complejo Auschwitz-Birkenau y las Minas de Sal de Wielizcka.

La visita de Auschwitz y de las minas de sal siempre las podéis organizar por vuestra cuenta. Pero si contáis con poco tiempo, una buena idea sería organizar las dos visitas juntas en el mismo día. Clicando en este enlace podéis reservar el tour conjunto.

El campo de concentración de la época nazi más conocido en el mundo es sin duda el Complejo Auschwitz-Birkenau. Cientos de historias se han escrito sobre este recinto del horror que ha albergado el mayor número de víctimas del Holocausto. En el siguiente Post ya hemos hablado sobre Auschwitz, tanto que visitar hasta como llegar hasta allí:

13. Excursion a las minas de Sal

Las minas de Sal de Wieliczka son una de las experiencias más impresionantes que se lleva uno de visitar Polonia. Sin duda recomendamos visitarla si estas en Cracovia. Se encuentra a aproximadamente 15 kilómetros al sur de Cracovia, por lo que en poco tiempo se puede llegar a ella. No se trata solo de unas minas de sal, sino de casi ciudad subterránea en lo profundo de la roca.

La experiencia no es apta sin duda para claustrofóbicos, ya que la ruta penetra más de 100 metros de profundidad, recorriendo túneles y espacios abiertos donde los mineros además de extraer sal, convirtieron los distintos espacios en lugares espectaculares como una capilla o un teatro para conciertos.

AUSCHWITZ, un imprescindible en Polonia

AUSCHWITZ, un imprescindible en Polonia

Auschwitz no fue un campo de concentración cualquiera. Para nosotros amantes de la historia y no menos, de la Segunda Guerra Mundial, era un término que nos sonaba bastante familiar. Hemos visitado el Campo de concentración Nazi de Dachau cerca de Munich y Sachsenhausen cerca de Berlin, pero ninguno nos era tan familiar como Auschwitz. Exitosas películas como La Lista de Schindler de Steven Spielberg o El Pianista de Roman Polanski han tratado el horror que contenía. Nombres propios como Josef Mengele, Heinrich Himmler o Rudolf Höss están repetidos una y otra vez en la novela histórica. Es aquí, a 40 km aproximadamente de Cracovia, donde aún permanece el recuerdo.

¿Cómo llegar?

Desde Cracovia, las ofertas de la excursión al campo eran variadas y con precios muy aceptables. Con ellas en la mayoría de los casos venía incluido el transporte. Visitar el Campo con un guía turístico o en un free tour es altamente recomendable. Sin embargo, tendemos a buscarnos la vida y a organizarnos a nuestra manera. Si eres como nosotros, ahí va la forma:

Desde la estación de bus de Cracovia parte una línea hasta la entrada de Auschwitz. Hay que tener en cuenta, que el destino en el letrero no será el campo, sino el vecino pueblo de Oswiecim.

La estación de bus de Cracovia se encuentra al norte de la zona antigua de la ciudad, a 5 minutos andando de la Barbacana. Para llegar allí, hay que entrar en el centro comercial Galeri Krakowka, donde también se llega a la estación de tren Glowny y seguir los carteles señalizados. Al llegar al final, podrás observar que consta de dos pisos. En el inferior se encuentra la ventanilla para comprar los tickets y en nuestro caso, el bus salió del superior. También es posible comprarlo directamente al conductor.

El trayecto dura aproximadamente una hora y media y hace unas pocas paradas. El bus de vuelta se coge en el mismo sitio donde te dejaron y se compra el ticket al conductor también.

¿Cómo hago para entrar?

Ok. Estas delante del campo de concentración más famoso de la historia. Sin embargo no vislumbras los barracones de madera ni la famosa entrada del tren. En efecto, estás delante de Bikernau I. Auschwitz está compuesta por varias instalaciones. En Bikernau I encontrarás barracones casi intactos debido al enladrillado de sus paredes. En cada uno hay un pequeño museo. Desde cientos y cientos de objetos amontonados como maletas, hasta utensilios de cocina que les eran retirados bajo engaño a los prisioneros.

Para entrar deberás reservar con antelación según la fecha y aquí suelen surgir problemas. Depende de la época del año varía los horarios, por lo que la confusión es alta según se mire en diferentes webs o foros. La web para reservar es http://visit.auschwitz.org/ y solo se encuentra en inglés o en polaco. Al pulsar en Reservation, cliquea en Visit for Individuals y elige la fecha.

A día de hoy, la entrada a Auschwitz sigue siendo gratuita. Simplemente elegir cualquier hora que tenga la opción de “Tour for individuals without an educator”. La entrada se enviará a tu email, después de haber rellenado los datos. Aunque esta sea gratis, es imprescindible la documentación para entrar, ya que esta opción tiene un límite de visitantes y tienes que estar registrado. Mi consejo es que pongas un email que no sea Hotmail debido a que nos dio problemas y no en gmail.

En la época veraniega, la entrada gratuita a Auschwitz sin guía es de 8:00-10:00 o de 15:00-20:00. El resto de horarios para visitarlo está reservado a visitas guiadas.

¿Y cómo llegar a Birkenau II?

Hay una conexión gratuita entre un campo de concentración y otro. En el mismo sitio donde aparca el bus, al lado de un puesto de comida, parte cada 20 minutos un bus negro gratuito. En 15 minutos te encontrarás frente a la famosa imagen de la entrada del tren. Aquí se accede directamente y no requiere comprar la entrada.

Consejos:

-No existen audio-guías en Auschwitz como sí ocurría en el campo de concentración de Dachau o Sachsenhausen. Es bastante aconsejable recorrer con una visita guiada ya que se pierden historias cuando uno va sin nada. En nuestro caso, no la reservamos y caminábamos leyendo una pequeña guía que compramos dentro de Birkenau I. Pero aun así, perdimos historias que luego estudiamos ya en casa. De vez en cuando solemos hacer FreeTours y este sería uno muy recomendable.

-Antes de entrar en Birkenau I, hay una taquilla para dejar las maletas. Tendrás que dejar las cosas sí o sí allí, por un precio económico. Solo se puede entrar con un equipaje máximo de 30x20x10cm.

-Hay baños tanto en un campo como en el otro, aunque como es común en Polonia, son de pago. En Birkenau I, el espectáculo de la entrada del baño es sorprendente. Una cola enorme que lleva al piso bajo donde cobran dos zlotys para uno quedarse a gusto. Un negocio redondo.