Qué ver en NUEVA DELHI usando el metro
Uno no llega a Delhi al bajarse del avión. El Indhira Gandhi internacional, con su pulcra moqueta, es como estar en otra ciudad. Los mudras que cuelgan sobre las entradas de inmigración invitan al relax. Con las maletas ya en poder, uno se dirige al metro: otro remanso de paz. Moderno y cómodo, hasta que llegas a la estación de Nueva Delhi. Empieza el show.
Delhi es una ciudad caótica. Muchos son los que la odian y eso que hay infinidad de cosas que visitar. Sin embargo, dentro de esa vorágine de pitos, vacas y suciedad, corre el metro de Delhi. Este sistema es una increíble ayuda para facilitar a los viajeros el conocer la capital de La India.
Fundado en 2002, consta de seis líneas cuyos trayectos dejan al viajero muy cerca de los mayores centros turísticos. No solo eso. De día, acerca el lejano aeropuerto al centro de la ciudad, facilitando (y olvidándote un poco de los insistentes taxistas) el acceso a las zonas de alojamiento. Aunque hay multitud de paradas, nos centraremos en las principales para poder visitar la ciudad como turistas.

Vacas, tuktuks, bocinas y caos son la banda sonora de la capital de la India. Da igual cuanta información leas, veas o escuches. Hasta que no entres en medio de La India, no puedes hacerte una imagen de como es la India.
La Línea Naranja
Esta línea de alta velocidad va del aeropuerto Indira Gandhi a la parada de Nueva Delhi, donde se conecta con la estación de tren y con la línea amarilla. Desde un lado a otro solo hay tres paradas aunque tarda aproximadamente 20 minutos. Su precio a Nov 2016 es de 60 INR (menos de 1€) por persona.
Como nombramos en el post de alojamientos de Delhi, nuestra estancia se centró en el barrio mochilero de Paharjang. Su principal arteria, Main Bazaar, se encuentra a escasos 10 minutos, aunque para ello hay que sortear coches y gente que tiene el mejor taxi o el mejor hostal. Esa primera incursión en La India nunca la olvidaremos. Aun así, si tu hotel se encuentra al final del barrio de Paharjang (como todos en los que nos hospedamos) quizás sea mejor que sigas leyendo.
La Línea Amarilla
Como nombramos, esta línea está conectada con la anterior. Corta Delhi del norte al sur, pasando por Connaught Place. Esta gran plaza con su gran bandera ondeando es donde podrás encontrar la mayoría de puestos internacionales como Starbucks. Es una rotonda enorme. Por la parada de metro de Connaught Place, llamada Ravij Chowk (justo en el centro), discurren dos líneas: la amarilla y la azul celeste.

La bandera India con sus colores naranja, blanco y verde, ondeando en medio de la plaza Connaught Place, que se ve desde muy muy lejos.
Mucho más al sur se encuentra la parada de Haus Khas. A este pulmón de la ciudad escapan muchos ciudadanos y viajeros para descansar o hacer compras. Su ambiente juvenil invita a pasear alrededor del lago y del Hauz Khas Complex: un vecindario de arquitectura islámica que hará las delicias de los fotógrafos.
Dos paradas más al sur está la estación de Qutab Minar. Es el alminar más alto del mundo formado por ladrillos. Desde que salgas de la estación, muchos taxistas te asaltarán para llevarte. Nosotros fuimos caminando por la autopista (¡con acera, increíble!) y después desviándonos por un camino de tierra. El trayecto andando fueron quince minutos. La vuelta al metro fue por solo 20 INR (0,30 €), pero después de mucho pelear (con la típica subida al taxi, bajada y vuelta a subir) ya que en La India, hasta por una manzana se regatea. Eso sí, preparad 500INR (7€) por persona para entrar en el recinto de Qutab Minar que ahí ya no se juega.
Las dos siguientes paradas a la estación de Nueva Delhi hacia el norte son Chawri Bazaar y Chadni Chowk. Son excelentes para visitar la zona de la Vieja Delhi. Además de las calles llenas de diferentes tipos de comercios, se encuentra Jama Masjid y el Fuerte Rojo. La mezquita más grande de la India (Jama Masjid) está más cerca de Chawri Bazaar. Aunque la entrada es gratuita, se cobrará 300 NPR por persona si porta cámara, ya sea simplemente tener un móvil o una réflex. Si eres mujer y enseñas piel (un tobillo, un codo) o llevas algo ajustado (leggins) te vestirán gratis con una bata enorme a lo King África.

El parecido de Jama Masjid con Tah Mahal no es casualidad. Ambos y el Fuerte Rojo de Delhi fueron construidos bajo los ojos de Sha Janan, constructor y emperador Mogol.
Al final de Old Delhi se encuentra el enorme Fuerte Rojo. La parada más cercana es Chadni Chowk. Al salir de esta, hay que introducirse por una estrecha callejuela con templos y tiendas hasta llegar a la avenida principal. Desde allí, es fácil llegar. La entrada cuesta 500 INR (7€) Los precios de las visitas son para turistas, no para hindúes, que es diez veces menos. Muchos se quejan de ello y más aún sabiendo, que este año se han duplicado los precios de muchas entradas. Sin embargo es lo que hay. Cuanto antes lo aceptes, más feliz será tu viaje.
A dos paradas al sur desde Ravij Chowk, se encuentra Central Secretariat. Desde aquí recorriendo la avenida Rajpath, se llega a La Puerta de la India, en honor a los indios caídos en la primera guerra mundial.
La línea azul celeste
Antes nombramos que si tu alojamiento se encuentra en Paharjang a mitad o a final de la calle Main Bazaar se camina menos haciendo una ruta diferente. Aunque sea un poco más complicado, la primera impresión será aún más suave. Puedes ir del aeropuerto con la línea naranja hasta la parada de Nueva Delhi. Allí bajarte y coger la línea amarilla hasta la siguiente parada hacia el sur que es Ravij Chowk (Connaught Place). Allí volver a cambiar de línea, esta vez a la azul celeste y bajarte en Ramakrishna Ashram Marg. Parecerá un lío, pero una caminata con mochila a cuestas por la estación de trenes y con el sol encima quizás pueda ser más enredado.
Más allá del río Yamuna se encuentra la parada de Akshardham, el gran complejo hinduista dedicado a Swaminarayan. Para llegar al recinto desde la parada hay que caminar un poco. Es quizás el sitio que más nos gustó de Delhi. Por desgracia (o por gracia), no se pueden sacar fotos en su interior ya que hay que dejar en taquilla toda clase de elementos electrónicos. Además de visitar el templo central, hay entretenidas visitas en inglés o hindi para entender mejor la figura de Swaminarayan.
La línea azul marino
Para llegar desde el centro de Delhi, hay que hacer trasbordo en Central Secretariat (Puerta de la India), donde comienza esta línea.
La segunda parada de esta línea llega a Nehru Stadium o JLN Stadium, ya que el estadio principal de futbol se haya cerca. Sin embargo, a 1km de esta parada se encuentra un importante centro arquitectónico que no puede faltar: La Tumba de Humayun. Es para muchos, el lugar preferido de la ciudad. Su cierto parecido al Taj Majal se explica porque comparten la islámica arquitectura mogol. El imperio mogol (que no mongol, cuidado) gobernó entre el siglo XVI y XIX en la mayor parte de las actuales India y Pakistán. A partir de 1858, fueron los ingleses quienes manejaron el país formando el Raj británico.
La parada de Kalkaji Mandir se encuentra cerca del Templo del Loto. Debido al tiempo que teníamos en la ciudad, fue uno de los monumentos que no pudimos visitar.
INFORMACIÓN EXTRA
– El metro de Delhi es increíblemente barato para lo moderno que es. La ida y la vuelta (sin contar con el aeropuerto) a cualquiera de los sitios indicados, no superara 1€ ni de broma. El día que dedicamos a Old Delhi, Jama Masjid y Fuerte Rojo nos gastamos solo 22 INR (0,30€) por persona. Al igual en el skyline de Bangkok, el ticket es como una ficha de poker.
– Existen Smart Card y Tourist Card con el que quizás ahorres céntimos y evites cola.
– Evita las horas puntas si se puede, principalmente las zonas más céntricas. Sentirse como sardinas en latas en esta ciudad no es agradable.
– El ultimo vagón de cada línea es solo para mujeres. Si vas sola, es bastante interesante usarlo. Así evitarás al sobón de turno.
– Hay altas medidas de seguridad. Antes de entrar tendrás que pasar por detector de metales. Siempre, las mujeres y los hombres separados.
– El servicio esta operativo desde las 6 de la mañana hasta las 23:00.
Además de las líneas nombradas, hay otras dos que son la roja y la verde. Sin embargo para una estancia no muy larga, probablemente no la uses.