Los 10 mejores Parques de BERLÍN

Los 10 mejores Parques de BERLÍN

De Berlín podemos hablar durante horas. Fue la sede de Viajar Vegan durante años (así como Estrasburgo es la sede del Parlamento Europeo, casi lo mismo) y es sin duda la ciudad más vegana que conocemos en todo el planeta Tierra. Como en toda Alemania, Berlín goza de unos cambios apreciables de las cuatro estaciones. Es por eso que los parques y zonas verdes gozan de una gran importancia en la capital. En invierno a veces se llenan de nieve y son casi inaccesibles, pero cuando llega el primer rayo de sol, los berlineses toalla en mano, ocupan el verde.

Ya sea para meditar, tomar el sol, jugar a la pelota o unas cervecitas con amigos, Berlín en verano se vive en los parques. En cada barrio o esquina suele haber uno, por lo que encontrarlos son tarea fácil. Y en las afueras de Berlín hay zonas verdes que son espectaculares. Aquí te damos una lista de los que 10 parques que más recomendamos visitar en Berlín:

Parques de Berlín

1. Tiergarten

El pulmón de Berlín. En español significa el jardín de los animales y no por amor a ellos. En su día fue coto de caza para la aristocracia que salían de la ciudad, escopeta en mano. Y si salían de la ciudad era porque Tiergarten ya no pertenecía a Berlín. Es por eso que en el extremo este se encuentra la Puerta de Brandenburgo. Porque tras traspasarla, uno abandonaba la ciudad y entraba en territorio brandenburgues.

Hoy en día Tiergarten es un tesoro para escapar a pocos pasos del ruido y la polución. En algunos tramos uno se puede encontrar solo en lo profundo del bosque. Además, hay muchos jardines diferentes, monumentos o estatuas. La principal, la que corona la Siegelsäule o la Columna de la Victoria. Y arriba la diosa de la Victoria, la diosa alada Nike.

La Columna de Tiergarten

2. Mauerpark

Y después de hablar sobre el pulmón verde de Berlín, pasamos a un parque que de verde no tiene mucho que digamos. Más bien color gris piedra, como un muro. Sí, como el muro que separaba la ciudad. Y es que Mauer en alemán significa Muro. Y allí queda aún trozos de él, que hoy en día reciben más color por los grafiteros de la ciudad.

Son los domingos cuando estalla el éxito en Mauerpark por dos motivos. Uno es el mercadillo que se llena de turistas buscando algo de segunda mano que llevarse a casa. Y el otro es el Karaoke, que ocurre en las épocas más veraniegas al caer la tarde. El espectáculo está garantizado, porque aquí participa todo el que quiere. Así que si quieres sacar la cantante que tienes dentro, Mauerpark es tu sitio.

3. Hasenheide

Hasenheide se encuentra al norte de Tempelhof y es uno de los parques, que como ocurre con Tiergarten, en los que se puede perder uno y sentirse en medio de la naturaleza.

Pero si te pierdes en verano quizás llegues a ver un gentío en tumbonas frente a una pantalla enorme. Aquí está uno de los cines más famosos al aire libre de la ciudad. O quizás aparezcas en el sur de la India. Desde hace años se construye un Templo Hindú a base de Crowfunding como los tan vistosos en las zonas del sur de la India.

Hasenheide

4. Tempelhof

Vale que Tempelhof no es realmente un parque verde, pero el encanto que tiene es indudable. La primera vez que lo recorrimos vimos gente jugando al criquet, otros corriendo, en bicicleta o en patines de un lado al otro. Algunos aprovechando el viento para pasear la cometa o para hacer windsurf con un skate. Tempelhof invita a la diversión y al deporte.

Pero antes Tempelhof era el aeropuerto principal de Berlín occidental. Y es que salvo una carretera que conectaba con Alemania del Oeste, Tempelhof era casi la única salida en la encerrada isla de Berlín de la República Federal Alemana. Hoy en día puedes sentirte como un Boeing correteando por sus pistas de aterrizaje.

Tempelhof

5. Treptower Park

Treptower Park es una gozada en verano. Y aunque Berlín no tiene playa, aquí no te sentirás tan alejado. Solo tenemos que cambiar el océano o el mar por el Spree, el río principal de Berlín. Aunque no es un río en el que se puede uno bañar, muchos berlineses llevan su tumbona y se plantan en la orilla, por donde pasan patos, gaviotas y piraguas. Si hace un sol abrasador, alquilar un kayak no es mala idea.

Se encuentra pegado al anillo Ring Bahn (una línea de transporte que rodea Berlín), en el distrito de Treptow. Aquí además se puede visitar el Monumento Soviético con su gran estatua o la isla de la Juventud (Insel der Jugend). Además de zonas verdes, hay una zona llena de árboles más al sur conocida como el Spreepark, un parque de atracciones abandonado.

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6. Viktoria Park

Sobre Viktoria Park ya hablamos un poquito en nuestra guía de Kreuzberg, pero para resumirte un poco, te contaré que es famoso por su cascada. Arriba del todo se corona el Monumento Kreuzberg por el que baja una cascada que si la fotografías de cierta manera (para los más Instagramers de la casa) parece que estás en el Niágara. Bueno, quizás nos estemos pasando un par de pueblos, pero recomendamos visitar Viktoria Park.

Viktoriapark

7. Volkspark Friedrichshain

Un porcentaje bastante amplio del barrio más punk y hipster de Berlín es sin duda esta área verde. Friedrichshain no es solo Techno y bares. Aquí se puede respirar aire puro, pero también perderse y llegar a otros puntos del globo. Como es el pabellón japonés con la campana de la paz mundial, que recuerda a la trágica historia de Hiroshima. O si no la estatua del soldado español (Spanienkämpfer) que recuerda a los combatientes en la Guerra Civil Española.

También hay historias alegres o cuentos para niños en este parque. En Märchenbrunnen (Fuente de los cuentos) se encuentra 14 estatuas que recuerdan las historias de los hermanos Grimm, nacidos en el sur de Alemania.

8. Gärten der Welt

Probablemente, si pases pocos días en Berlín, no habrás encontrado en guías mucha información sobre los Jardines del Mundo o Gärten der Welt. Este no se encuentra muy cercano al centro, sino en dirección Este, casi pegado a la región de Brandenburgo. Pero en verano es un sitio muy chulo que visitar si tienes tiempo.

El espacio es enorme y puedes estar caminando por jardines japoneses y acabar en un laberinto o un templo chino. O puedes ir por los cielos surcándolos encima de un teleférico. Lo malo y a diferencia de los demás es que es de pago. 7 € la entrada y 9.90 € si quieres subirte al teleférico. Recomendable si hay niños.

Parques de Berlín

9. Botanischer Garten

Otro que es de pago. Pero antes de que huyas te diré que merece la pena, sobre todo si disfrutas de ver cosas diferentes. El Jardín botánico tiene una infinidad de especies de todos los rincones del mundo, por lo que es un museo al aire libre. La entrada cuesta 6 €. Hay que darse prisa porque probablemente cierre pronto para ser remodelado.

10. Grunewald

¿Sabes que te solté una mentirijilla cuando te dije que Tiergarten es el pulmón de Berlín? El parque más grande de la ciudad por goleada es Grunewald. Lo que pasa es que está muy a las afueras de Berlín y pocos son los turistas que se adentran allí.

Sin embargo, si tienes tiempo y estómago, puedes visitarlo y adentrarte en la Montaña del Demonio (Teufelsberg). De difícil acceso se puede llegar a la impresionante estación de control aéreo que tenía las Fuerzas Armadas americanas, hasta que se abandonó por completo. Hoy en día quien gobierna en esas alturas son los artistas del graffiti.

Más accesible es la torre de Grunewald, del que se tiene unas vistas estupendas al Havel, el segundo río más largo de Berlín.

HANNOVER, que no debes perderte en la ciudad verde

HANNOVER, que no debes perderte en la ciudad verde

Actualizado el 10/06/2024

Hannover es una ciudad ubicada en el norte de Alemania, entre Bremen, Hamburgo y Berlín. Está situada en el estado de Baja Sajonia (en alemán, Niedersachsen) y es la capital de dicho estado. Cabe pensar que estando tan cerca de ciudades tan conocidas, la afluencia de turismo será alta. Sin embargo, no es la ciudad más conocida de Alemania, aun teniendo tanto encanto, por lo que no te encontrarás con hordas de turistas.

El mayor consejo que podemos dar para visitar Hannover es sin duda disfrutarla cuando haya temperaturas agradables. Y es que Hannover es una de las ciudades más verdes de Alemania, por lo que una gran superficie de ella la componen parques y entornos verdes.

Hannover es desde hace varios años  una de las entradas desde muchos aeropuertos españoles al país germano. Aunque el aeropuerto de Hannover no es ni de los más conocidos, conecta con muchas localidades costeras españolas como son las islas Baleares, Canarias o ciudades como Alicante. Es por eso que es un destino ideal para pasar un día, y seguir a otras ciudades más conocidas como son Berlín o Hamburgo.

Al estar tan bien conectada con estas ciudades, ya sea por bus o tren, puede ser un buen destino por el que empezar o acabar el viaje por el norte de Alemania. Del Aeropuerto al centro de la ciudad se llega con el S-Bahn (o tren de cercanías) de una forma muy cómoda, por lo que visitar la ciudad se hace de forma muy sencilla. Hannover no es una ciudad muy grande, por lo que con tener un día completo o dos, es suficiente para ver lo más importante. Sitios que no nos perderíamos son los siguientes:

1 – El Nuevo Ayuntamiento o Neues Rathaus

El Nuevo Ayuntamiento (Neues Rathaus) es un impresionante edificio de estilo neogótico que alberga las oficinas del gobierno municipal. Realmente es un edificio activo en donde los habitantes van a hacer los papeleos del día a día. Sin embargo, es uno de los edificios más impresionantes de Alemania.

El edificio cuenta con una torre de 97 metros de altura, que ofrece una vista panorámica espectacular de la ciudad. Desde la torre del ayuntamiento se puede disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y aunque no sea una impresionante vista, se disfruta mucho en verano viendo el Maschsee en todo su esplendor. En la base de la torre se encuentra un reloj astronómico muy detallado y preciso, que muestra la hora, la fecha, la posición del sol y la luna, y otros datos astronómicos.

Además, en su interior se pueden ver grandes maquetas de como era y como es la ciudad de Hannover. Una de ellas es muy impresionante. Y es que durante la Segunda Guerra Mundial, Hannover fue convertido en cenizas. Y como ave fénix, en pocos años volvió a ser lo que es hoy en día.

El interior del Nuevo Ayuntamiento es igualmente impresionante, con grandes salas y pasillos decorados con frescos y esculturas. El Salón de los Espejos es particularmente impresionante, con espejos y cristales tallados que reflejan la luz y crean un ambiente mágico.

Para no perderte nada…

  • Al ser Hannover una ciudad no tan visitada, no hemos encontrado ningún Freetour en español. Pero por Civitatis puedes hacer un free tour cien por cien dedicado solo a ti clicando en el enlace: Tour privado por Hannover con guía en Español

2 – Lago Masch o Maschsee

Justo al lado del Ayuntamiento Nuevo se encuentra esta masa de agua artificial que en verano da vida a la ciudad de Hannover. El Maschsee es un lugar ideal para disfrutar de actividades al aire libre, como caminar, correr, andar en bicicleta y patinar. Hay varias rutas de senderismo y ciclismo alrededor del lago, así como áreas de descanso y jardines para relajarse y disfrutar de la vista.

El lago también ofrece una amplia variedad de actividades acuáticas, como nadar, remar, hacer vela y pasear en bote. En la orilla sur del lago hay un puerto deportivo, donde se pueden alquilar botes y equipos deportivos.

3 – La Plaza del Mercado o Marktplatz

Markplatz es la plaza principal del casco antiguo de Hannover, ubicada en el centro de la ciudad. Es uno de los lugares imprescindibles y emblemáticos de Hannover y ha sido el centro de la vida comercial y social de la ciudad desde hace siglos.

En la plaza se encuentra la Iglesia del Mercado (Marktkirche), un edificio de estilo gótico del siglo XIV que es uno de los monumentos más importantes de Hannover. La iglesia ha sido renovada varias veces a lo largo de su historia, pero ha conservado su apariencia original en gran medida. En el lado este de la plaza se encuentra el Antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus), un edificio renacentista construido en 1410 y que ha sido utilizado como ayuntamiento hasta el siglo XIX. Actualmente, alberga una sala de conciertos y una sala de exposiciones.

Además, en la plaza se encuentran numerosos edificios históricos, restaurantes y tiendas, lo que la convierte en un lugar popular para los visitantes.

4 – Jardines Herrenhausenn

Los Jardines de Herrenhausen (en alemán, Herrenhäuser Gärten) son un impresionante complejo de jardines barrocos ubicados en la ciudad de Hannover. El complejo abarca una superficie de más de 1,3 kilómetros cuadrados y es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Los jardines fueron diseñados en el siglo XVII por el elector de Hannover, Ernst August, y se han mantenido en su forma original en gran medida. El complejo incluye varios jardines diferentes, como el Gran Jardín Barroco, el Jardín de las Ondas, el Jardín Inglés y el Jardín de las Estaciones.

El Gran Jardín Barroco es el corazón de los Jardines de Herrenhausen, y es un ejemplo impresionante de la arquitectura y el diseño barroco. El jardín cuenta con una gran fuente central, una estatua de Hércules y numerosos parterres de flores y setos recortados. El Jardín de las Ondas es un jardín más moderno, construido en la década de 1950. El jardín cuenta con una serie de colinas artificiales, que crean un efecto ondulado en el paisaje. También hay un lago y un canal que atraviesa el jardín.

El Jardín Inglés es un jardín más informal, que cuenta con árboles y arbustos silvestres, así como con una cascada y un estanque. El Jardín de las Estaciones es un jardín temático que muestra diferentes plantas y flores según la época del año. Cuenta con una gran variedad de flores y árboles, así como con una serie de esculturas y fuentes.

Llegar allí es muy fácil con el metro o U-Bahn con la línea amarilla 4 o 5, desde por ejemplo la estación central o Hauptbahnhof. El ticket se puede comprar fácilmente en las máquinas expendedoras en cada parada.

5 – Georgegarten

Para llegar a los Jardines Herrenhausenn hay otra posibilidad además del transporte público que recomendamos, ya sea de ida o vuelta. Y es simplemente andando por el Georgegarten. Como dijimos antes, Hannover es una ciudad muy verde, por lo que se recomienda disfrutar del aire libre entre sus árboles.

El Georgegarten es un jardín botánico y parque público ubicado en la ciudad de Hannover. Fue creado en el siglo XVIII como un jardín privado para el rey británico Jorge III, quien también era elector de Hannover. El jardín cuenta con una amplia variedad de plantas y flores, incluyendo árboles exóticos, arbustos y flores perennes. También cuenta con varios estanques y fuentes, así como con una pequeña pagoda china y una escultura de bronce de Jorge III.

En verano es un punto de encuentro donde los habitantes de Hannover y muchos estudiantes de la universidad adyacente disfrutan del verde y del buen tiempo para practicar deporte o hacer un pícnic.

6 – Antiguo Cementerio Judio

Este cementerio no es, ni el más grande, ni es uno de los sitios más populares de Hannover, pero a nosotros nos pareció mágico.

Fue fundado en el siglo XVII y fue utilizado como cementerio hasta 1864. Durante la Segunda Guerra Mundial, el cementerio fue dañado por las bombas y los soldados alemanes utilizaron algunas de las lápidas como blanco para practicar la puntería. En los años posteriores a la guerra, el cementerio fue restaurado y en 1966 fue declarado monumento histórico.

El cementerio contiene aproximadamente 2000 tumbas y es considerado uno de los cementerios judíos más importantes de Alemania. Muchas de las tumbas tienen inscripciones en hebreo y en algunos casos, también en alemán.

7 – Museo Sprengel

Si, desgraciadamente, has leído tarde este post y vas a visitar Hannover cuando hace un frío demoniaco, el Museo Sprengel es una buena opción. Quizás visitar los jardines no sea el mejor plan con temperaturas gélidas, así que como alternativa, puedas meterte entre cuatro paredes y descubrir uno de los museos más importantes de arte contemporáneo de Alemania.

El Museo Sprengel es un importante museo de arte moderno y contemporáneo ubicado en Hannover. Fundado en 1969, el museo cuenta con una colección permanente de más de 1000 obras de arte de algunos de los artistas más destacados del siglo XX y XXI, como Pablo Picasso, Max Ernst, Salvador Dalí, Paul Klee, Roy Lichtenstein, Andy Warhol, Gerhard Richter, Anselm Kiefer y muchos otros.

El museo está situado en un edificio moderno y luminoso diseñado por el arquitecto Peter Zumthor, que se abrió en 1979 y se amplió en 2017. El edificio cuenta con espacios de exposición amplios y luminosos.

8 – Castillo de Marienburg

Y aunque no esté justamente en el centro de Hannover, a pocos kilómetros al sur se encuentra uno de los castillos más bonitos del norte de Alemania.

Fue construido entre 1858 y 1867 como una residencia de verano para el rey de Hannover, Jorge V, y su esposa, la reina María. El castillo está situado en una colina con vistas al río Leine, rodeado por un hermoso parque y jardines. El Castillo de Marienburg es un excelente ejemplo de la arquitectura del siglo XIX y cuenta con un impresionante diseño neogótico. El interior del castillo está decorado con una gran cantidad de obras de arte, muebles y objetos de decoración que reflejan el estilo y la elegancia de la época victoriana.

Después de la Primera Guerra Mundial, el Castillo de Marienburg fue confiscado por el gobierno alemán y utilizado como un hogar para niños. En la década de 1950, la casa fue devuelta a la familia real de Hannover y, en 1957, se abrió al público como un museo.

Para llegar allí, si no se tiene coche, se puede coger uno de los trenes regionales que se dirigen a Nordstemmen.

9 – Donde comer

Si Hannover está entre Berlín, la ciudad más vegana que conocemos, y Hamburgo, que no se queda tan atrás, puedes adivinar que Hannover tendrá alguna que otra opción Plant Based. Pues bien, ni en un extremo ni en el otro. Para nosotros que disfrutamos de la ciudad durante un fin de semana, tuvimos todas las facilidades del mundo. Y aunque ningún restaurante nos enamoró, disfrutamos en varios sitios de comida Plant Based como por ejemplo:

    • All Vegan: Este se encuentra en Markthalle, uno mercado con diferentes restaurantes juntos en los que puedes compartir comida en diferentes locales. All vegan se basa principalmente en Bowls, con muchísimas posibilidades diferentes. Lo que más nos gustó es sin duda el tamaño. Los Bowls son enormes, como para salir rodando por Hannover.
    • Hippo Bio Vegan: Al igual que el anterior, este se encuentra muy cerca del centro. Es un sitio ideal para comer, pero también para tomar un café con una de las diferentes tartas caseras que tienen. Fue nuestro lugar de desayunos y quedamos muy contentos.
    • Katzentempel: Para los que no estén muy familiarizados con el idioma germano, Katze significa Gato. ¿Has comido rodeados de felinos? Porque aquí mientras comes sentirás las miradas entre bigotes de varios gatos. Está algo alejado del centro, pero la comida estaba deliciosa, aunque quizás algo más cara que en los sitios anteriores. Katzentempel es una franquicia que da hogar a gatos abandonados, no haciendo un espectáculo como ocurre en otras ciudades.

      Lago de CONSTANZA, el lago más grande de Alemania

      Lago de CONSTANZA, el lago más grande de Alemania

      Imagínate despertarte y desayunar en Alemania, para poner rumbo a Austria, donde almuerzas y terminas cenando en Suiza, para volver a dormir en el país germano. Y todo esto con vistas al mar. Bienvenidos a Bodensee o para los hispanohablantes, el Lago de Constanza.

      El Lago de Constanza es uno de los grandes lagos del centro de Europa cuyas orillas bañan a estos tres países: Alemania, Austria y Suiza. Forma parte del recorrido del rio Rin (Rhein en Alemán y Rhin en frances), recibiendo el cauce proveniente de los Alpes Suizos y que despues se dirige al Rin Superior por el oeste, desembocando al final en el Mar del Norte.

      Sin salir de Alemania, encontraremos varios puntos en la ruta que merecen la pena visitar:

      Constanza

      Constanza o Konstanz en Alemán es la principal ciudad que baña el Lago de Constanza. En tierras germanas es un lugar bastante conocido debido al turismo que llena las terrazas, hoteles e incluso playas, en los meses de verano. Sin embargo la ciudad goza de vida y carácter juvenil durante todo el año debido a su universidad.

      Además sirve como una de las principales fronteras entre Alemania y Suiza, encontrándose en medio de la ciudad la barrera que separa un país del otro. Por Constanza es conocido solo la parte alemana ya que la parte suiza es nombrada como Kreuzlingen. No obstante, ambas pertenecen al mismo centro urbano.

      Las principales atracciones se encuentran en su casco antiguo, que casi no recibió ningún desperfecto en la Segunda Guerra Mundial debido a que fue una de las bases americanas y además es frontera con la neutral Suiza. Sin embargo la imagen que resalta en toda la ciudad es la estatua Imperia, que se encuentra al lado de la orilla. Imperia, con su curvas y su casi desnudez, gira sobre si misma, mientras sujeta en una mano al alto poder (Emperador Segismundo) y en la otra a la iglesia (Papa Martin V), ambos en paños menores, representando el Concilio de Constanza.

      Meersburg

      Aunque se puede dar un gran rodeo desde Constanza a Meersburg, la ruta más sencilla es en Ferry. Con él puedes moverte tanto en coche, en bus, en bicicleta o sin vehículo, en un tiempo aproximado de 15 minutos.

      Meersburg es una localidad pequeña con un bonito centro. Sin embargo, es el Viejo Castillo de Meersburg, que se encuentra en lo alto de la ciudad, el que más miradas atrae. Es un lugar agradable para hacer una parada y disfrutar del Lago de Constanza.

      Friedrichshafen

      A aproximadamente 20 kilómetros al oeste de Meersburg se encuentra la ciudad de Friedrichshafen. Durante dos de las veces que recorrimos el Lago, fue nuestra base de operaciones. Aunque es una ciudad más pequeña que Constanza, no tiene nada que envidiarla. E incluso tiene su propio aeropuerto, que conecta con varios enclaves europeos.

      La avenida marítima esta llena de bares y restaurantes donde tomar algo con vistas al mar. Desde el Moleturm puedes tener unas vistas panorámicas tanto de la ciudad como del lago. Solo toca subir y subir escaleras (es gratuito) y compartir la vista con cientos de gaviotas.

      Y no lejos se encuentra el museo de Zepelín, cuyo nombre viene dado por Ferdinand von Zepellin, del que se dice que fue su posible inventor. Para los amantes de la aviación, una parada obligatoria. Para los que no, quizás tengan la oportunidad de ver uno volando. El Zepelín ya no se usa para viajes en sí, pero aún quedan vuelos turísticos por encima del Lago de Constanza.

      Lindau

      Hacia el oeste de Friedrichshafen y casi pegado a la frontera de Austria, se encuentra en mi opinión, la joya del Lago de Constanza. Lindau es una de las ciudades más bonitas y que más merece la pena visitar del sur de Alemania. Aunque su «parte continental» no tiene ningún interés, la isla de Lindau, conectada por dos puentes (uno de ellos ferroviario) es una visita indispensable. Recorrer sus calles adoquinadas, maravillarse de sus boutiques y sus casas antiguas o disfrutar de su puerto son algunas de las cosas que se pueden hacer en Lindau.

      En especial su puerto, cuya bahía sirve de descanso a veleros que recorren el Lago de Constanza, no sin antes salir entre el Leon y el Faro, las dos figuras más fotografiadas de Lindau.

      ¿Y para comer?

      Opciones enteramente veganas pocas, pero siempre es fácil encontrar algo. Por ejemplo en Lindau comimos en el 37 Grad Kaffeebar, que aunque no es 100% vegano tenía bastantes platos veganos, aunque algunos como el famoso Flammkuchen, sacados del congelador. Este se encuentra directamente en el puerto y el local es bastante agradable por dentro.

      En Constanza, al ser una ciudad universitaria, hay bastantes locales con opciones veganas. Ya sea en heladerías, cafés o restaurantes, es raro no encontrar una parte vegana.

      Vietnamitas veganos en BERLÍN, con Mapa

      Vietnamitas veganos en BERLÍN, con Mapa

      Actualizado el 07.01.2024

      Berlín es sin duda una de las ciudades más cosmopolitas de Europa. Tanto así que es más sencillo conocer gente de otras partes del mundo que auténticos berlineses. Y aunque se dice, que el boom de la ciudad ya ha pasado, cada día más gente de todas partes del mundo quieren vivir en la capital alemana. El grueso de la población extranjera en Berlín se lo reparten principalmente entre turcos, polacos y sirios. Sin embargo, una comunidad que es fácilmente identificable en cada esquina es la población vietnamita.

      Vietnamita en Berlin

      La mayoría de los jóvenes vietnamitas que viven en Berlín son de segunda o tercera generación. Es decir, la mayoría son nacidos aquí, están totalmente integrados y hablan perfecto alemán. Esto no fue siempre así. Durante la Guerra de Vietnam muchos abandonaron sus hogares para establecerse en países como Alemania y otros fueron invitados por la antigua RDA o Alemania Oriental, debido también al tipo de gobierno que tenían estas dos naciones, al igual que ocurrió en países como la antigua Checoslovaquia, con pasado comunista-socialista.

      Hoy en día es muy fácil encontrar un restaurante o un negocio vietnamita y por una razón de la que nos alegramos y desconocemos, también es muy sencillo darse de frente de un restaurante vegano vietnamita. Muchos han pasado de cocinar con carne, a sustituirlo por Seitán, Tofu, etc. Y es que Berlín es una de las ciudades europeas con más veganos.

      Las cartas suelen ser muy parecidas: sopas Pho, curries con arroz o fideos, rollitos, dumplings, etc. y para beber o una cerveza del sudeste asiático o simplemente un zumo de mango. Es quizás uno de los tipos de restaurantes que más hemos acogido en Berlín. Y es que un Pho calentito en el invierno berlinés sienta de maravilla. ¡Y ojo! La mayoría no aceptan tarjetas para pagar.

      Como Berlín es una ciudad que no tiene un centro claro, aquí dejamos una lista de restaurantes veganos vietnamitas según la zona, también en el mapa, que puede venir como anillo al dedo a una visita a la capital alemana. En todos hemos comido y todos podemos decir que son altamente recomendables.

      1 – Quy Nguyen – Vegan Living

      Uno de los más antiguos y más sencillos de localizar, ya que se encuentra en una de las calles que más atrae a los turistas: Oranienburger Str. A pocos pasos de Alexanderplatz, la Nueva Sinagoga Berlinesa o la Isla de los Museos. Debido al lugar en el que se encuentra, sería recomendable o reservar, o evitar fines de semana a la hora de cenar.

      2 – VieT Next Door o VND

      A este le tenemos cariño porque fue el primer descubrimiento que hicimos en Berlín. Muy cerca de la parada de Ubahn (metro) de Bismarkstr o la de Charlottenburg, uno de los centros de tiendas más conocidos de Berlín, donde se encuentra por ejemplo el centro comercial Wilmersdorfer Arcade.

      3 – Tiger Club

      Es quizás uno de los que más nos han gustado. También en una de las calles más comerciales de Berlín, en el barrio de Friedenau y no lejos del Jardín Botánico de Berlín o del tan fotografiado Bierpilsen. No se encuentra tan cercano a los barrios más turísticos de Berlín, pero si tienes varios días, es un lugar que recomendamos visitar.

      4 – Soya Vietnamese Vegan

      En el barrio de Wrangelkiez en Kreuzberg (lo que algunos llaman el barrio turco) y a pocos metros del Oberbaumbrücke, que conecta con Friedrichshain. En resumen, una parada genial cuando se visita estos dos modernos barrios de Berlín. Curiosamente, al lado se encuentra otro casi idéntico llamado el (5-)Sunshine Vegan Berlín.

      6 – Good Morning Vietnam Vegan

      Se encuentra en el corazón de Bergmannkiez, uno de esos barrios donde muchos berlineses quieren vivir. Muy cerca del Parque Victoria, con su tan fotografiada cascada, y de Tempelhof, el aeropuerto de la antigua Berlín occidental, que hoy en día se usa como pista de patinaje, bicicleta o paseo. La zona tiene muchos bares y restaurantes, por lo que siempre encontrarás mucha vida.

      7 – QB Vegano

      Aunque la zona de Hermannplatz no es tan concurrida por los turistas, es el corazón del barrio de Neu-Kölln, el barrio con más población extranjera de Berlín. El QB Vegan se abrió recientemente en el 2022 y está muy cerca de esta plaza, por lo que si te hospedas cerca de ella (hay varios hoteles o airbnbs económicos por la zona) es una opción altamente recomendable.

      8 – Chay Umi Vegan

      Otros que están en nuestro top, también debido a dos motivos además de la comida: la decoración del local y uno de los “trabajadores”, Vang, el Shiba Inu que vive allí. Al lado de la para de Schönhauser Allee, muy cerca de la calle Schivelbeiner Str donde hay varios comercios de ropa o alimentación vegana y a pocos pasos del Mauerpark, donde los domingos en verano se hace famoso por el karaoke multitudinario

      9 – Anh Dao

      No muy lejos del anterior, en el corazón de Prenzlauer Berg, el barrio en el que todos quieren vivir, se encuentra esta opción, también muy cerca del Mauerpark y de una de las filiales de Brammibal´s Donuts, por lo que hacen un tándem perfecto.

      10 – Chay Long Kreuzberg

      Las dos últimas opciones que nombramos en este post son quizás los dos vietnamitas veganos de Berlín más elegantes donde hemos comido. El primero es el Chay Long cerca de Hasenheide, aunque tienen otra filial en Prenzlauer Berg. Tienen un local bastante grande y mesas para grupos, que suponemos que hay que reservarlas antes. Localizado en frente del parque Hasenheide, es un lugar genial para pasear tras un buen almuerzo.

      11 – Soy Berlin Mitte

      Realmente todas las opciones nombradas anteriormente, tienen unas cartas muy parecidas. Si deseas algo diferente, con una excelencia mayor en cada plato, el Soy Berlín Mitte es nuestra recomendación. Se encuentra al lado del icónico cine Babylon, muy cerca de Alexanderplatz. Si en los restaurantes anteriores no es tan necesario reservar mesa, en el Soy Berlín sí que lo recomendamos porque suele llenarse bastante.

      10 Lugares de BERLÍN que no debes perderte

      10 Lugares de BERLÍN que no debes perderte

      Berlín es una de esas ciudades de las que uno se marcha con ganas de volver. Es tan amplia la lista de cosas que se pueden hacer en ella, que desglosar todo en este post es algo tedioso. La capital alemana tiene mucho que ofrecer para todos los públicos: algunos de los museos más importantes del mundo se encuentran concentrados en una sola isla, cientos de calles o monumentos con historia viva, zonas verdes por donde perderse del ajetreado ritmo de vida de la ciudad o fiesta non-stop que no conoce de horarios. Si tienes poco tiempo para visitarla, o no quieres irte sin ver lo más importante, para ti es este listado:

      1 – La Puerta de Brandenburgo

      Es claramente el monumento más representativo de Berlín y el principal símbolo de la ciudad. Su imagen aparece en todos lados, siendo incluso el logo que se repite en las cristaleras del metro. Aunque a simple vista puede decepcionar un poco, es de los monumentos históricos más importantes de Europa. Fue construida a finales del siglo XVIII y por ella han pasado hechos o personajes como Napoleón, quien se llevó a París, la cuadriga que corona la puerta o las tropas de Hitler. Durante décadas quedó en tierra de nadie, entre los muros de Berlín.

      Para no perderte nada…

      Sus inmensas columnas soportan el peso de la famosa cuadriga, que ha sido renovada en varias ocasiones: una de ellas para retirar la simbología nazi. En algunas columnas, aún se puede ver agujeros de balas de la época, en la que el muro separaba la ciudad. Aunque al principio solo unos pocos podían pasar entre sus columnas, hoy en día se puede entrar y salir a pie, conectando el Tiergarten con la avenida más importante de Berlín: Unter den Linden.

      Puerta de Brandenburgo

      2 – Unter den Linden

      Uno no se puede ir de Berlín sin recorrer de punta a punta la avenida Unter den Linden, que en español significa «Bajo los Tilos». Sobre ella o a en las cercanías, se encuentran algunos de los edificios más importantes de la ciudad. Tras traspasar la Puerta de Brandenburgo, nos encontraremos primero con la Plaza de París, donde se hallan importantes embajadas de países como Rusia o Estados Unidos. Más adelante aparece la Universidad de Humboldt y delante de ella, la plaza Bebelplatz.

      Rodeando la plaza de Bebelplatz se encuentra la Ópera Nacional Clásica, la Catedral de Santa Euvigis, entre otros. Y justo en el centro de ella, en el subsuelo, frente a la vieja biblioteca, algunos estantes vacíos que se pueden observar bajo un cristal. Allí, en esa misma plaza, en el año 1933 fueron quemadas pilas de libros por el partido nazi.

      Siguiendo y pasando por delante del Museo Histórico Alemán, termina la avenida bajo los tilos en La Isla de Los Museos, donde en la cercanía, se puede ver uno de los edificios que más impresionan de Berlín.

      3 – Catedral de Berlín

      La colosal catedral es una de los mayores representantes de Berlín, apareciendo, como la puerta de Brandenburgo, en toda la iconografía de la ciudad. Se trata de una iglesia evangélica y como suele ocurrir en la mayoría de ellas, lo más impresionante a la vista, se encuentra en los exteriores. Como muchos edificios neo barrocos, puede parecer más antigua de lo que es, pero fue inaugurada en el año 1905.

      Entrar en ella tiene un costo de 7 € y si se tiene tiempo, recomendamos visitarla. Aunque como dijimos, el exterior impresiona más que el interior, las vistas desde lo alto hacia La Isla de los Museos, Alexanderplatz, etc. merecen mucho la pena. Aunque para los no germanos quizás no nos suene, aquí está enterrada una de las familias alemanas más importantes: los Hohenzollern. Sí, como ese increíble castillo al sur de Alemania (no Neuschweinstein, cuidado) que tuvo esta familia como sede.

      Catedral de Berlin

      4 – Alexanderplatz

      Se dice de Berlín, que es una ciudad sin un centro neurálgico, ya que cada barrio posee el suyo propio. Pues bien, si obligatoriamente tendríamos que explicar donde es el centro, este sería Alexanderplatz.

      Y seguramente fue el centro de la Berlín Oriental, donde se plasmó todo el poderío de una Alemania Comunista, la DDR. La Torre de Televisión de Berlín se ve desde prácticamente toda la ciudad debido a sus 368 metros de altura. Es uno de los iconos de Berlín y el mirador más famoso de la ciudad. Si estás decidido a elevar a los cielos, elige bien el día. Con niebla o lluvia, quizás no se pueda llegar a ver ni el suelo de Alexanderplatz.

      Sin embargo, en esta plaza hay más que ver que su gigantesca torre. Varios centros comerciales y restaurantes se encuentran en sus alrededores. Puntos importantes son el Ayuntamiento Rojo (Rotes Rathaus), Fuente de Neptuno (Neptunbrunnen) o en diciembre uno de los más conocidos mercados navideños de Berlín.

      Desde las alturas…

      Muy cerca de Alexanderplatz, en la otra acera con el Ayuntamiento rojo, se encuentra Nikolaiviertel. Se trata de un barrio muy peculiar, ya que recuerda a los barrios clásicos de otras ciudades alemanas, con sus calles adoquinadas y la imponente Iglesia de Nicolás (Nikolaikirche). Berlín ha sido golpeada por repetidos bombardeos, por lo que lo clásico y lo antiguo, a veces es difícil de encontrar. Nikolaikirche por ejemplo, fue casi completamente destruida, quedando en ruinas, hasta que en la década de los 80, fue reconstruida.

      Alexanderplatz

      5 – Barrio Judío

      Aunque el quinto punto se llame Barrio Judío, este es un término que casi se lo han dado los turistas. Realmente el nombre sería Scheunenviertel (Viertel = Barrio). Uno de los puntos más importantes es la Nueva Sinagoga, uno de los edificios más bellos y fotografiados de Berlín.

      La zona está repleta de tiendas, tanto de las marcas más modernas como de segunda mano, restaurantes y cafeterías, siendo aquí unas de las vías comerciales más importantes de la ciudad. Entre tiendas de alta gama y en frente de la conocida marca de tecnología con el símbolo de la manzana, se halla un callejón que parece estar en el barrio equivocado.

      Una visita imprescindible en Berlín…

      El callejón del Central Kino o el Dead Chicken Alley, es uno de los sitios más impresionantes de Berlín. Se trata de una callejuela perdida en el tiempo, con las paredes llenas de arte urbano, que suelen mudar de piel con el tiempo. Dos de las pinturas que aguardan siempre a sus visitantes son los murales de Anna Frank y la de Otto Weidt, cuya historia recuerda a la de Oskar Schindler.

      6 – El Muro de Berlín

      La historia moderna cambió un día 9 de noviembre de 1989: el día de la caída del muro de Berlín. Un consejo que siempre doy antes de visitar Berlín, es investigar un poco sobre la creación, los largos años de separación entre dos pueblos y el derrocamiento de más de 40 kilómetros de muro, rodeando la Berlín Oeste.

      Aunque en varios puntos se pueden ver trozos, la parte más conocida es el East Side Gallery. A las orillas del Río Spree se encuentra más de 1 kilómetro de hormigón, transformado en una galería de arte, con diferentes mensajes, que antiguamente componía una de las estructuras que separaban dos pueblos.

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      En muchos puntos de la ciudad también se puede ver en el suelo, una alineación de ladrillos, que recuerda por donde pasaba semejante estructura. El muro no se componía solo de una línea de hormigón, si no era una estructura de varios muros, alambres y torreones de vigilancia. Por ejemplo, en todos esos años, la Puerta de Brandenburgo quedó entre muros, sin que nadie pudiera penetrarlas.

      Para conocer mejor la historia, uno se puede documentar en el Museo del Muro en Checkpoint Charlie, donde fue uno de los puntos calientes de la frontera. Hoy en día, no deja de ser el típico sitio turístico rodeado de cafeterías de famosas marcas.

      7 – Edificio del Reichstag

      Muy cerca de la Puerta de Brandenburgo se encuentra otro de los iconos de Berlín. Es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad y su forma actual, diseñada en parte por Norman Foster, mezcla el pasado con el futuro. La cúpula del edificio es una de las típicas atracciones que se suelen visitar en Berlín. Ver su interior, mientras el Parlamento sigue en funcionamiento, es una actividad que se debe reservar con una antelación de cerca de un mes.

      Si ha llegado esta información demasiado tarde, siempre puedes rodear el edificio, disfrutar de las orillas del Spree o introducirte en el bosque.

      8 – Tiergarten

      El Tiergarten (o jardín de los animales) se suele confundir con un zoo: primero porque cerca está el zoo de Berlín (poco interés tenemos en él) y al este de Berlín, hay otro zoológico llamado el Tierpark. El Tiergarten es el principal pulmón de la ciudad y es de los parques más grandes que tiene la capital alemana. Salvo en invierno, suele ser un lugar de encuentro, de pícnic, para hacer actividades o para aislarse del ruido de las sirenas de los coches.

      En el centro de este se erige la Siegessäule o la Columna de la Victoria, de las que se tiene unas vistas espectaculares de Berlín. Aunque es de pago y sin duda no tan caras como las de la Torre de Televisión, esta vez no hay ascensor, así que toca subir escalones.

      9 – Kurfürstendamm

      Esta calle con nombre impronunciable era la avenida principal de la Berlín, encerrada en muros, donde se encontraban las principales tiendas. Así lo representa una de las series más famosas alemanas: Kudamm, que es también el nombre con la que la conocen todos los Berlineses.

      Uno de los monumentos más conocidos de Berlín es la Iglesia al recuerdo de Kaiser Wilhelm, cuya planta sirve como mini museo, recordando lo que fueron estas ruinas, devastadas por las bombas de los Aliados.

      Muy cerca está también el KaDeWe, uno de los centros comerciales más famosos de Berlín, que puede recordar al Harrods de Londres.

      10 – Tempelhof

      Como dijimos anteriormente, en la época del Muro, Berlín Oeste se encontraba encerrada con dos únicas salidas: una de ellas era en avión. Desde el Aeropuerto de Tempelhof despegó el último en los años 80. Actualmente por sus pistas de aterrizaje no circulan aviones, sino Berlineses y turistas en patines, bicicletas, andando e incluso haciendo Windskater.

      Hoy en día es uno de los lugares de encuentro de todos los berlineses, donde se puede ver gente haciendo pícnic, algunos jugando al Rugby, otros al Criquet o simplemente paseando y observando los pájaros que aterrizan en las laderas. Tempelhof es uno de esos lugares únicos. A decir verdad, no recuerdo en ninguna ciudad encontrar un aeropuerto abandonado convertido en lugar de ocio. En el año 2020 se votó, incluso, que Tempelhof se quedara tal y como está, ya que se pensó en construir viviendas sobre él. Al final, por referéndum, la idea no fue a más, en una ciudad con tanta falta de vivienda.

      Tempelhof

      Berlín es una ciudad que no se puede conocer a fondo en pocos días, pero espero que esta lista sirva de esbozo, para visitar y conocer mejor, la cultura viva de la capital alemana.

      BAD WILDBAD, en el corazón de la Selva Negra

      BAD WILDBAD, en el corazón de la Selva Negra

      Uno de los pueblos más conocidos del norte de la Selva Negra para los alemanes es Bad Wildbad. Sus reclamos son principalmente dos: sus aguas termales y su zona de montaña de Sommerberg (montaña de verano). Sin embargo, encontrar información en español sobre este lugar en internet es un pelín difícil. La mayoría de los viajeros se dejan engatusar por los baños y el lujo de Baden-Baden, que es uno de los top que encontrarás en cada guía de viaje. No obstante, Bad Wildbad no tiene nada que envidiarla.

      El Cine de Bad Wildbad

      ¿Cómo llegar a Bad Wildbad?

      A pocos kilómetros, al sur de la ciudad de Pforzheim (una de las ciudades más feas de toda Alemania) se encuentra entre montañas Bad Wildbad. Llegar allí es muy fácil, ya sea en coche, bicicleta o transporte público. Y es que una de las vías de S-Bahn (tren de cercanías) que sale de Pforzheim finaliza directamente allí, tardando aproximadamente 30 minutos de una punta a otra. El S-Bahn es muy cómodo de usar y se puede comprar el billete tanto en el mismo vagón, en la parada o por internet con la app o el website de Deutsche Bahn, que también está en español. Keine Sorge!

      Es un pueblo alargado, pero muy pequeño, por lo que dentro de él, la mejor opción es ir a pie. También se puede subir andando (1:30 aprox.) a las montañas donde se encuentran las mejores vistas por un camino en zigzag. Otra alternativa es coger el Sommerberg Bahn, un funicular que conecta con la cumbre en menos de 10 minutos. Nosotros subimos en él y bajamos a pie, ya que la ruta de subida/bajada no era de gran interés. El billete de subida cuesta 4 €.

      Las Termas

      Como dijimos, uno de los reclamos turísticos son sus termas. Y hay dos que se ven anunciadas desde kilómetros: Palais Thermal y el Vitas Therme. Ambas se encuentran a pocos metros una de otra. Nosotros probamos las dos y aún dudamos con cuál nos quedamos.

      Palais Thermal gana quizás por el ambiente. Es un complejo de dos pisos con diferentes salas de baños con una estética muy cuidada. Una de las cosas típicas de los alemanes es bañarse desnudos y no hay zonas según género, como suele ser en los Onsen de Japón. Para los más pudorosos también se puede entrar en traje de baño. El precio por 3 horas es de 15,50 € de lunes a viernes y 17 € Fines de Semana o Festivos. Por un plus también se puede dar uso a las Saunas. El día completo serían 22 € por persona. Sin embargo, si entras a partir de las 18:00 (cierran a las 21:00) suele haber descuentos. Recuerda que a esa hora los germanos están ya cenando.

      Vital Therma no tiene tanto encanto como el Palais, pero es más económico. Consta de saunas, una piscina exterior y una piscina interior. Aquí si que se permite el desnudo e incluso había niños a partir de 6 años. El precio de 3 horas es de 10,50 € y del día completo 13 €. Nosotros lo disfrutamos en verano con los pinares rodeándonos, pero las imágenes que vimos invernales en la piscina exterior con la nieve nos encantaron.

      Sommerberg

      Bad Wildbad se encuentra entre dos laderas repletas de árboles, la típica imagen de la Selva Negra. Y es quizás este pueblo famoso por la forma en que se puede vislumbrar este paisaje. Ya en la cumbre, hay dos maneras de ver los pinares como lo haría un ave desde las alturas.

      El Baumwipfelpfad (la ruta de la cima del árbol) es un coloso en medio del bosque por el que se puede subir y ver el paisaje por encima de lo que tapan las ramas de los árboles. No es el único que se encuentra en Alemania, pero sí en la Selva Negra. El sitio es genial para familias con niños. En su exterior se encuentra un parque de juegos enorme y en el camino se encuentra diferente material (solo en alemán) sobre la fauna y la flora del paisaje.

      Allí pudimos ver la ardilla de cerca que vino a comer (o a robar) en una casa de pájaros, aunque no es lo común. La entrada cuesta 11 €. Si no le apetece bajar lo andado, se puede deslizar por un tobogán cerrado, pero para ello se tiene que pagar 2 € más.

      Ardillas en Bad WIldbad

      Wildline en Bad WIldbad

      El Wildline es un puente colgante no apto para personas con vértigo. Sobre él, se puede ver las puntas de los árboles desde arriba. Este se encuentra cerrado cuando hay vientos fuertes, y es que se mueve un poco. El precio es de 9 € y se puede pasar dos veces.

      Alemania no es un destino precisamente barato y en esto se puede notar. Si se tiene duda entre uno u otro, me decantaría por el Wildline.

      Además, en Sommerberg se practica diferentes deportes. Hay rutas de bicicleta de montaña, parapente y otras actividades. Pero la principal es sin duda el senderismo, Y es que la zona se anuncia como Wander Paradise: es decir, el paraíso del senderismo.

      ¿Que hacer en Bad Wildbad pueblo?

      Pues no mucho. Como dijimos, se trata de un pueblo pequeño. El edificio más importante es el Kiwi Kino, un cine abierto también a diferentes exposiciones. Algo que nos pareció muy curioso es la calle principal, por donde pasa entre mesas de restaurante el S-Bahn, que no deja hueco casi a los viandantes.

      La última parada, Bad Wildbad Kurpark, conecta directamente con una zona verde ideal para tomar un paseo relajado. Por esta zona hay pistas de tenis, rutas para hacer en bicicleta o simplemente relajarse tomando el sol. De vez en cuando también se dejan ver algunos gatos, diferentes aves e incluso ardillas.

      ¿Es Bad Wildbad veganfriendly?

      En general, salvo excepciones como Friburgo, la Selva Negra no suele ser un destino veganfriendly. Al menos en Happycow no hay ni un solo sitio vegano o vegetariano. Algún restaurante como el Wildbader Hof en la calle principal tiene un plato vegano y dos vegetarianos.

      Nosotros comimos en la Pizzería Filippo, también en la calle principal, pizzas sin queso de verduras y se notaba que había mano italiana detrás.

      Nosotros nos quedamos en los apartamentos Wildbadferien, que eran de los más económicos en Booking y con cocina. Esto último nos pareció un indispensable, porque en el centro de Bad Wildbad hay tanto un Lidl como un Edeka, por lo que hicimos las comidas directamente en el apartamento.

      Al hospedarse en Bad Wildbad, recibes una tarjeta de cliente con descuentos, por ejemplo en las atracciones de Sommerberg o en las termas, por lo que merece la pena quedarse a pasar al menos una noche.

      ¿Merece la pena visitarlo?

      Bad Wildbad es como un trocito concentrado de toda la Selva Negra, por lo que creo que es un sitio ideal que visitar cuando se tiene por ejemplo poco tiempo. E incluso si se trata de un viaje largo, reservar dos o tres días para esta zona es una buena idea. Puedes disfrutar tanto del relax de las termas como de los paseos en la naturaleza, además de practicar deporte, ya sea de verano o invierno.

      Es un lugar que se puede adaptar perfectamente a una escapada desde Stuttgart. ¿Has pensado un viaje visitando la ciudad del motor y quieres unos días de relax? Bad Wildbad es una opción excelente.

      El pueblo está adaptado mucho al turista, por lo que pensamos que las atracciones no son nada baratas ni tiene la belleza de otros pueblos de la Selva Negra, pero aun así, merece mucho la pena.