Viajar a Tailandia fue uno de nuestros sueños allá por el año 2016. Y tras casi una década, hemos pisado ya tres veces más, uno de los países más maravillosos del mundo. Tailandia es uno de los imprescindibles en el Sudeste Asiático y una de las naciones que más turismo atrae. Sin embargo, el cambio cultural para los europeos puede ser tan grande, que es muy fácil meter la pata. Para ello, y principalmente para los primerizos en Tailandia, hemos enumerado algunos consejos que sin duda nos hubieran venido genial en nuestra primera visita.
1. Equipaje
El error número uno de todo primerizo al Sudeste Asiático. Durante nuestro primer viaje a Asia, que duro 6 meses, cometimos el gran error de llevar demasiado equipaje. Tanto que a la mochila de 60 L (más una maleta normal pequeña) la mirábamos con desprecio cada vez que había que mudarse. Si es cierto que en ese viaje cargábamos por ejemplo con ropa de frío, ya que nos adentramos en sitios con temperaturas mínimas cómo fue en el Himalaya. Pero Bangkok nos recibió con 35 grados y cada vez que nos movíamos más de 5 minutos con esa mole, más odiábamos nuestras pertenencias.
Menos es más. En nuestro tercer viaje a Asia, nos propusimos llevar la mitad de la mitad de esa inocente primera vez y ha sido una de las mejores decisiones que hemos hecho en este último viaje. Al final viajamos con dos maletas, pero sustituimos la mochilera de 60 L por una del tamaño de un trolley, que hasta compañías Low-cost (Ryanair, AirAsia, etc.) la permitían como equipaje de mano. Fuera libros, vaqueros o sacos de dormir. En esas dos maletas llevábamos todo lo indispensable para una semana, aunque nuestro viaje durase meses.
2. Regatear
Te voy a ser sincero. No creas que tras numerosos viajes, nos hemos convertido en expertos en el regateo. Al fin y al cabo, es un método de comercio que no usamos habitualmente. Pero en Tailandia es el pan de cada día. La mayoría de los viajeros que llegan a Tailandia pagamos mucho más por todo. Y ya no te hablo de impuestos. El regateo es algo común en todo el país y en las que tienes todas las de perder. Por eso hemos te damos unos consejos que a nosotros nos han venido muy bien:
Regatea principalmente en lugares turísticos, como tiendas de souvenirs, mercadillos de ropa o excursiones. Generalmente, lugares donde no puedas encontrar la etiqueta del precio.
El regateo siempre se hace con una sonrisa en la cara. Se suele empezar por un 50% del precio que te den. Cuanto más cerca a ese porcentaje mejor. Pero no seas rácano. Es decir, si tu idea es obtener algo por 100 baths, pero la oferta final es de 110 baths, acéptalo. 10 Baths son casi 25 céntimos de euro, que para ti es calderilla, pero para el vendedor es casi un plato de comida.
En lugares con precios marcados, ya sean hoteles, supermercados, puestos de fruta, bares, etc. normalmente no se regatea.
Un plus es siempre aprender algo de vocabulario Thai. Lo muy muy básico como (escrito como lo mal pronunciábamos): Sawasdi (Hola), Kopkun (gracias) y el arma secreta Peng mee (muy caro) nos abrió puertas y sonrisas.
En ocasiones puedes saber cuáles son los precios normales. Para comprarte los clásicos y turísticos pantalones con estampados de elefantes (rara vez verás un tailandés con ellos), investiga en mercados locales a cuanto suelen vender los pantalones normales. O si vas a coger un tuktuk, usa la App Grab para saber cuanto te costaría un taxi de un punto a otro.
3. Internet
En nuestro primer viaje a Asía pensamos que con el wifi de los hostales o de algunos locales íbamos de sobra. Y en general es así, pero tener internet 24 horas en tu móvil nos ha ayudado, pero que mucho, en ciertas situaciones:
Coger el transporte público: En Bangkok las líneas de autobuses o barcos puede ser engorrosas de utilizar. Si organizas muy bien el día a día te vale con llevar el itinerario preparado. Pero como a nosotros nos encanta perdernos, encontrar rutas con Google Maps nos han abierto las posibilidades.
Usar Grab: Grab es la alternativa a Uber en muchos países del Sudeste Asiático. El perfil se crea en poco tiempo y no hace falta asociar una tarjeta. No solo para moverse por la ciudad, sino también para conocer los precios (ideal para regatear con tuktuks). Si viajas en solitario, en vez de coche puedes ir en moto.
Las tarjetas SIM puedes conseguirla directamente en el aeropuerto y hay varias compañías. Simplemente, compara precios y en segundos tendrás internet. Si es cierto que en algunos sitios venden tarjetas más económicas como en algunos 7-Eleven (cuesta encontrarlas) o en algunos negocios callejeros. Nosotros hemos pagado 999 Baths un mes entero en el aeropuerto con internet sin límites a una velocidad decente, pero si no tienes prisas, puedes callejear un poco para encontrarlo 399 baths.
Muchos blogs aconsejan las eSIM, pero a día de hoy, en ningún destino al que hemos ido, nos ha parecido una buena idea. Son muchísimo más caras que la tarjeta SIM y casi que la única ventaja que tienen, es que aterrizas ya teniendo internet.
4. Seguro medico e infecciones
Me sorprende la cantidad de gente que se ahorra contratar un seguro médico para viajar por el Sudeste Asiático. Y mira que somos de los que rechazamos rápido todos esos seguros en vuelos o en la compra de aparatos electrónicos. Que oye, que si se te rompe el móvil es una putadilla, pero la salud de uno es mucho más importante que el último IPhone que halla en el mercado.
Además, no es algo tan caro como pueda parecer. Nosotros a día de hoy ya hemos contratado varios diferentes y (seguimos tocando madera) y nunca le hemos dado uso. Sin embargo, por recomendaciones de otros usuarios, por la App de 24 h con contacto con médicos online y el precio, nos hemos decantado por el Seguro Mondo en nuestro último viaje.
Y para evitar ciertos percances, aquí van unos consejos para Tailandia gratuitos:
Evita la picadura de mosquitos: Los diferentes tipos de mosquitos portan enfermedades como la Malaria, el Dengue o la Encefalitis Japonesa. Y si te entran las ganas por esto, de no volar, tranqui. La malaria cada vez es menos común en Tailandia y la Encefalitis Japonesa se da muy muy poco. Sin embargo, el Dengue es algo más común en las épocas de monzones. Y da igual como viajes, lo normal es que más de un picotazo te vas a llevar de souvenir. Todo va de probabilidades, cuantos menos te lleves, menos papeletas tendrás de llevarte algo más de recuerdo. Te recomendamos principalmente los antimosquitos con DEET (más potentes) principalmente en las horas del amanecer y atardecer. Evita además ropa ajustada y usa mejor colores suaves evitando el negro.
Diarrea del viajero: En Nepal nos ocurrió y pudo ser peor. Pero he conocido casos de infecciones digestivas que necesitaban un chute de antibióticos y la necesidad de parar el viaje. Lo principal es evitar beber el agua del grifo. Nosotros por ejemplo incluso nos cepillamos los dientes con agua embotellada, también en Tailandia. Se aconseja también evitar bebidas con hielo picado preparadas en la calle o comer verduras crudas, aunque estas dos cosas sí que lo solemos hacer.
En Tailandia te encontrarás con muchos perros callejeros y en algunos puntos también monos. Normalmente, los primeros van tranquilos por la ciudad y algunos hasta te pedirán caricias. Pero también nos hemos encontrado algún perro no tan amistoso. La rabia se transmite por la mordedura de animales como perros, murciélagos, monos, etc. Lo mejor es no molestarlos y de los monos, cuanto más lejos mejor.
5. Visados y billetes de vuelta
¿Sabes que estuvimos a punto de “quedarnos en Tierra” por no tener billete de vuelta? Uno de los requerimientos para entrar a Tailandia es tener un billete de salida del país y según muchos blogs, lo normal es que no te lo pidan. Si haces un viaje de ida y vuelta vale, no tendrás problemas, ya que en el sistema ya apareces que te vuelves. Pero en nuestro caso viajábamos por meses sin muchos planes y ni sabíamos por donde íbamos a salir.
El día anterior a nuestro vuelo Roma-Bangkok, para evitarnos estrés, compramos un billete de avión por 30 € con la compañía AirAsia a los 28 días para salir de Tailandia. En nuestro viaje de 6 meses por Asia en 2016 nunca tuvimos problema con viajar sin billete de regreso.
Pero la cosa cambia y muchos blogs de viaje no se han actualizado (como bloguero, actualizar posts es un trabajo arduo). En Roma nos pidieron el billete de vuelta casi en el último momento, antes de subir al avión. Y por lo que he preguntado, ya es lo común.
Para españoles no se necesita visado para entrar a Tailandia si se entra por aire durante 30 días y 15 si entras por frontera terrestre.
6. Transporte entre ciudades
Nuestro plan de lo que queremos visitar en Tailandia ha cambiado varias veces. A veces hemos estado muy a gusto en un sitio y hemos alargado, o todo lo contrario. Si viajas con poco tiempo, hay muchísimas conexiones aéreas entre los principales puntos turísticos del país. Si quieres viajar más relajado como nosotros, solemos optar por autobuses, que aunque duran más generalmente son más baratos. En general son cómodos y algunos parecen aviones.
Solemos usar la web 12.go para comprar los billetes. Tiene un cargo adicional por comprarlos por internet, pero te evitas de llegar a la estación y que no haya billetes. Normalmente con un día de antelación es suficiente para reservar el ticket. Cuando lo tengas, basta con enseñar el ticket en la taquilla de compra donde recibirás el ticket original.
Otra manera es en tren, como por ejemplo el tren nocturno de Bangkok a Chiang Mai. Este sí que lo recomendamos coger con una antelación de más de una semana.
7. Respetar las costumbres
Alla donde fueres haz lo que vieres. Aun siendo un lema que tenemos tan extendido, mucha gente se lo salta a la torera. Tailandia es principalmente budista y para los de fuera puede resultar bastante extraño. La mejor herramienta es, sin duda, el sentido común.
8. Evitar el maltrato animal
Tailandia es un país maravilloso, pero por desgracia, tiene algunos puntos oscuros. Uno de ellos es la cantidad de actividades que promueven el maltrato animal. Santuarios de elefantes que son un negocio, lugares para sacarte fotos con tigres drogados, etc.
Te recomendamos encarecidamente informarte antes de viajar a Tailandia y las actividades a las que iras. Muchos de los santuarios de elefantes no son más que un reclamo turístico. La imagen de montar un elefante puede ser idílica, pero encierra detrás sufrimiento animal.
9. Comer vegano o vegetariano
Los veganos y vegetarianos que visiten Tailandia están de suerte. Aunque ya hablaremos más extensamente sobre este tema, las posibilidades de encontrar un plato apto a base de plantas son muy altas. Sí que es cierto, que hay que tener algunos trucos, ya que por desgracia, también está extendido ciertos productos, como son la salsa de ostras, que convierten en algo posiblemente vegano en no vegano.
Bangkok es la capital de Tailandia y una de las ciudades más grandes y vibrantes del sudeste asiático. Con una población de más de 8 millones de personas, es un centro cultural, económico y turístico importante en la región. También es conocida por su vida nocturna y por su deliciosa comida callejera, que incluye platos como el pad thai, la sopa de noodles y el curry.
La capital tailandesa es un importante centro comercial y de negocios en el sudeste asiático, con numerosos rascacielos y centros comerciales modernos. La ciudad también tiene una amplia gama de opciones de transporte, que incluyen taxis, motocicletas, trenes y tuk-tuks. En general, Bangkok es una ciudad emocionante y diversa que ofrece algo para todos los gustos. Y sin duda para el movimiento plant based es una de la ciudades que más facilidades ofrece al visitante.
Aunque Bangkok sea una ciudad tan grande que sea difícil visitarla en poco tiempo, los puntos principales turísticos no son tantos. Aquí hacemos una lista de los que más nos gustaron.
1 – Gran Palacio
Una de las atracciones más famosas de Bangkok es el Gran Palacio, un complejo de edificios históricos que alguna vez fue la residencia del rey de Tailandia. El Templo del Buda de Esmeralda, también conocido como el Templo de Wat Phra Kaew en Tailandia, es uno de los templos budistas más importantes y sagrados del país. Se encuentra en el complejo del Gran Palacio en Bangkok y es el templo más sagrado para los tailandeses. Es famoso por albergar una estatua de Buda tallada en jade verde, que mide aproximadamente 66 centímetros de altura y está sentada en una plataforma dorada. La estatua es conocida como el Buda Esmeralda debido a su color verde brillante, que se debe a su jadeíta.
Es un clásico que no puede faltar en tu visita a Bangkok. Y aunque de las veces que hemos estado en la ciudad, solo lo hemos visitado una vez, de la cual no nos sentimos tan asombrados, es un imprescindible.
Llegar allí es bastante fácil, aunque no este cerca de ninguna línea de metro. Una clásica estafa que hemos leído pero nunca vivido, es la de que alguien se te acerca y te cometa que hoy día x esta cerrado, pero que te pueden llevar a un templo casi idéntico. El Gran Palacio nunca cierra así que…
2 – Buda acostado de Bangkok
El Buda acostado de Bangkok es una estatua de Buda gigante que se encuentra en el templo budista Wat Pho en Bangkok,al lado del Gran Palacio, por lo que se puede visitar en un mismo día. La estatua mide aproximadamente 46 metros de largo y 15 metros de alto, lo que la convierte en una de las estatuas de Buda más grandes de Tailandia.
La estatua es conocida como Phra Phuttha Saiyat o Phra Buddhasaiyart en tailandés y representa a Buda en su lecho de muerte, momentos antes de su paso al nirvana. La estatua está tallada en piedra y cubierta de pan de oro, lo que la hace aún más impresionante.
El Wat Pho, donde se encuentra la estatua, es uno de los templos budistas más antiguos de Tailandia, construido en el siglo XVI. El templo también es conocido por ser uno de los centros más importantes de la enseñanza de la medicina tradicional tailandesa y el masaje tailandés.
3 – Templo de Wat Arun
Es quizás uno de los templos que más nos gustaron de la ciudad.
Wat Arun es un templo budista situado en la orilla oeste del río Chao Phraya en Bangkok, Tailandia. El templo es conocido por su impresionante prang (torre de estilo jemer), que mide aproximadamente 82 metros de altura y está decorada con mosaicos de porcelana china y vidrio.
El templo de Wat Arun es uno de los templos budistas más antiguos de Bangkok, construido en el siglo XVII durante el reinado del rey Taksin. El templo fue renovado y ampliado en el siglo XIX, y se cree que el prang fue construido durante este período.
El templo está dedicado al dios hindú Aruna, que simboliza el amanecer, y la torre simboliza el monte Meru, la morada de los dioses en la mitología hindú. Wat Arun es un importante lugar de culto para los tailandeses, y muchos visitantes acuden al templo para admirar su arquitectura impresionante y para disfrutar de las vistas panorámicas de Bangkok desde lo alto del prang.
4 – Khao San Road
La calle ideal si quieres escapar de Tailandia por unos segundos y sentirte un autentico turista más. La calle Khao San Road concentra una cantidad de bares, hostales, tiendas, locales de masajes, etc. que todo buen (mal) turista necesita. Como el que viaja a Benidorm sin conocer nada de España. Khao San Road ha sido durante mucho tiempo un lugar popular para los viajeros que buscan alojamiento económico, ya que hay muchos hostales y hoteles económicos en la zona. Genial si quieres salir de fiesta y encontrarte solo con occidentales.
Allí nunca dormimos, pero curiosamente, nos comimos el mejor mango en nuestro periplo por Asía. Aunque algunos van solo a probar cosas exóticas como escorpiones fritos.
5- Lumpini Park
Vale, Lumpini Park no es ni Hyde Park de Londres, ni se parece un poco al Retiro y ni por asomo al Tiergarten de Berlín. Pero oye, si es la primera vez que visitas Bangkok tiene su encanto. Allí vivimos peripecias como descubrir nuestro primer varano, al que podríamos haber confundido con un cocodrilo por como nadaba. O ver a los tailandeses haciendo deporte, corriendo de aquí para allá, y parándose, solo para cantar el himno del país.
El Parque Lumpini cuenta con varios lagos, senderos para caminar y correr, así como zonas de juego para niños y áreas de descanso. También hay varios monumentos y estatuas en el parque. Y aunque no sea enorme, es el parque más grande de toda Bangkok.
Y un tipp. En sus cercanias es un sitio ideal para alojarse.
6 – Wat Saket, el monte dorado
Wat Saket, también conocido como el Templo de la Montaña Dorada, es un templo budista ubicado en el distrito de Pom Prap Sattru Phai en Bangkok. Es famoso por su gran estupa dorada, que se encuentra en la cima de una colina artificial de unos 80 metros de altura.
Cada año, en noviembre, se celebra el Festival de la Montaña Dorada en Wat Saket. Durante el festival, los fieles suben los 318 escalones que conducen a la cima de la colina para ofrecer oraciones y homenajes al Buda. También se celebra una procesión en la que se lleva una reliquia de Buda alrededor del templo. Además ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad de Bangkok. Y quizás fue nuestra experiencia, pero pocos turistas vimos alrededor.
7 – La Casa de Jim Thomson
Vale, en tu vida has escuchado algo sobre Jim Thomson y no tienes motivos por el que visitar su casa. Créeme, a mi me paso igual y por algún motivo que desconozco acabe en la casa.
Jim Thompson fue un empresario y coleccionista de arte estadounidense que se estableció en Tailandia después de la Segunda Guerra Mundial. Es más conocido por haber revivido la industria de la seda tailandesa y por su misteriosa desaparición en 1967. Thompson llegó a Tailandia en 1946 como parte de su trabajo con el Servicio de Inteligencia del Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, decidió quedarse en Tailandia y comenzó a trabajar en la revitalización de la industria de la seda tailandesa, que se había debilitado debido a la guerra y la competencia de otras industrias textiles. Es decir, una figura importante en el comercio del pais Siam.
Pero quizas algo más importante fue su desaparación. En 1967, Thompson desapareció misteriosamente mientras se encontraba de vacaciones en las Cameron Highlands de Malasia. A pesar de una extensa búsqueda, nunca se encontró ninguna pista concreta sobre su paradero. A día de hoy, su desaparición sigue siendo un misterio y ha generado numerosas teorías y especulaciones.
¿Y por qué visitar su casa? Pues porque es una belleza arquitectónica y natural. Es uno de esos lugares en los que sumergirse después de una visita por la caótica Bangkok. Y aunque nos gusto mucho, solo recomendamos su visita si tienes días de sobra.
8 – Mercado florante de Damnoen Saduak
Aunque ahora nos tenemos que escapar un poco del centro de Bangkok, los mercados flotantes son un clásico en la ciudad. No solo se podrá ver en Bangkok, sino en múltiples sitios del sudeste asiáticos. Puede ser recomendable para una estancia corta, pero nos pareció muy turístico, con poca esencia.
El mercado flotante se estableció en el siglo XIX como un importante centro de comercio y transporte para la gente local que vivía en las aldeas cercanas. Hoy en día, el mercado atrae a turistas de todo el mundo que quieren experimentar la tradicional cultura tailandesa.
En el mercado flotante de Damnoen Saduak, los vendedores locales venden productos frescos y artesanías desde sus botes mientras navegan por los canales. Los visitantes pueden comprar productos como frutas, verduras, mariscos, textiles y souvenirs. Además, los turistas pueden disfrutar de un paseo en bote por los canales, que ofrece una vista única del mercado y la vida cotidiana de las personas que viven en la zona.
El mayor problema es llegar allí y es que está alejado del centro. Lo mejor, alquilar una excursión directamente, aunque se puede llegar en Bus o en Taxi naturalmente.
9 – Mercado de Mae Klong
Desde el agua pasamos a las vías del tren. Mae Klong es una línea de tren que se inauguro en 1905, traspasando por lo que antiguamente era una zona de mercados. Sin embargo los mercaderes en vez de irse a otro sitio a vender sus productos, decidieron quedarse y hacer frente a los hierros. Hoy en día los mercados se encuentran alrededor de las vías del tren y cada vez que pasa este, recogen rápidamente los productos y los toldos para a los pocos segundos, volver a la venta.
También esta en la zona del mercado anterior por lo que aprovechar una visita turística junto con los mercados flotantes no es mala idea. De nuestra perspectiva, creemos que es una imagen curiosa, pero no merece tanto la pena acercarse a un mercado tradicional, solo para ver como pasa un tren.
10 – Los Centros Comerciales de Bangkok
Es muy probable que en ninguna ciudad que hayamos visitado, hemos nombrado los centros comerciales como algo visitable. Vale que en Londres Harrods es un sitio por donde pasar o las Galerías Lafayette en Paris o Berlín. Pero en Bangkok los centros comerciales, aunque no lo creas, es un sitio de interés turístico y quizás por una razón mayor: aire acondicionado.
Muchos viajeros llegan a Bangkok como puerta de entrada al sudeste asiático y muchos se sorprenden de la bofetada del calor. A nosotros nos pasa siempre. Es tener contacto con el aire exterior y sentir como el fuego abraza tu cuerpo. Y aunque uno se acostumbra rápido, entrar en los centros comerciales es una bocanada de aire artificial fresco. Pero sí, además de eso, dicen que también se viene a comprar. Y es que en Bangkok muchos visitantes consiguen autenticas gangas, ya sea en ropa o electrónica.
Desde el lujo de Siam Paragon, el gigante Centralworld, el lujo de lo falso en MBK o el nuevo IconSiam, la ultima perla en lujo en Bangkok. Perderse en estos centros comerciales es también una forma de conocer a los tailandeses.
11 – Mercado de Chatuchak
Y si después de subirte a la barca, ver pasar el tren y conocer los clásicos centros comerciales te falta aún alguna compra que hacer, tienes que visitar el mercado de Chatuchak.
El mercado de Chatuchak, también conocido como el mercado de fin de semana de Chatuchak, es uno de los mercados más grandes del mundo y está ubicado en Bangkok. Es un lugar muy popular tanto para los turistas como para los habitantes locales, y se extiende en un área enorme
El mercado de Chatuchak ofrece una amplia variedad de productos que van desde ropa y accesorios hasta antigüedades y obras de arte, plantas y mascotas. También hay una sección de alimentos donde se pueden encontrar deliciosos platos locales y una sección de souvenirs donde se pueden comprar recuerdos típicos de Tailandia.
Es importante destacar que, debido a su gran tamaño, el mercado puede ser abrumador y es fácil perderse, por lo que es recomendable llevar un mapa y estar preparado para pasar varias horas explorando. También es importante recordar que la regateo es una práctica común en el mercado, por lo que es posible negociar los precios con los vendedores.
12 – Muang Boran o la ciudad vieja de Bangkok
No, no se trata del clásico centro antiguo de Bangkok. Muang Boran casi que se puede llamar un centro de visita turística de los clásicos edificios tailandeses que han existido. Y aunque es posible que se traten de fakes como los que se pueden comprar en el MBK, Muang Boran nos encantó. Este se encuentra a unos 30 km al sur de Bangkok y no sabemos por que motivo, pocos turistas lo visitan.
Es una forma única de explorar la historia y la cultura de Tailandia en un solo lugar y es una opción popular para quienes no tienen tiempo o la posibilidad de viajar a todas las regiones históricas del país. Y aunque de original tenga poco, nos parece un lugar interesante que visitar y para comprender la historia del país.
13 – Playas de Bangkok
Not found, sorry. Espero que no hayas venido solo a Bangkok para visitar sus playas, porque aunque no esté alejado del mar, los habitantes de la capital de Tailandia se tienen que mover un poco para darse un chapuzón. Pero tranquilo, si tienes un viaje corto y quieres disfrutar de aguas cristalinas, no hay que irse tan lejos. En otro Post hablamos de Koh Samet, una isla no muy lejos de la capital. Si clickas aquí te enviamos allí rapidamente.
Antes de viajar a Tailandia, sabíamos de antemano que nos íbamos a encontrar con el país más turístico de todo el Sudeste Asiático. El país de la sonrisa eterna siempre ha sido un imán para turistas de todas las partes del planeta. Durante el primer mes que vivimos en Tailandia, si que observamos en algunas zonas más turistas que locales. Ya sea la famosa calle Khao San Road en Bangkok o entre los templos de Ayutthaya. Pero descubrimos que con salirse un poco de la ruta, fácilmente se puede uno camuflar entre lo autóctono.
Sobre todo en las zonas de Tailandia que menos conocidas por el turista son: por ejemplo las provincias del este que comparten frontera con Laos o Camboya. Y también ocurre, aunque no tan lejos ni de Bangkok ni de la concurrida Kanchanaburi, con la frontera con Myanmar. Allí, entre selva, ríos y templos se encuentra una de las joyas escondidas de Tailandia: Sangkhlaburi.
Un monje cruzando el Puente de Mon
La frontera más larga que tiene Tailandia es con Myanmar, país del que estamos totalmente enamorados. En los largos 1800 km que comparten ambos, donde Sangkhlaburi se encuentra, es quizás la zona menos conocida de Myanmar. Largas playas al mar de Andamán rodeadas de selva son un espacio idílico que aun Myanmar no ha conseguido (alegría) convertir en zonas de resort. Son tan desconocidas para el extranjero por un único motivo. Alcanzarlas lleva muchas horas, debido al pobre sistema de carreteras que tienen.
1 – Como llegar a Sangkhlaburi
Llegar a Sankhlaburi no es tan difícil, pero requiere algunas horas de buses locales. Y para llegar allí lo normal es que se parta desde Kanchanaburi. Si se sale desde Bangkok, el camino pasa por la ciudad del puente sobre el rio Kwai. Aunque la estación de buses de Kanchanaburi pueda ser algo complicado, con un par de preguntas conseguimos fácilmente localizar nuestro bus. Y después de 4 horas entre la espesa selva, tras alguna conversación con algún monje, tras un error de calculo y bajarnos donde no debiamos, llegamos a Sangkhlaburi. Aunque tiempo después descubrimos que Sangkhlaburi es el nombre de la región, algunos lo conocen mejor como Nong Lu.
En bus local hacia Sangklaburi
Al llegar no vimos más que una carretera llena de polvo levantado por camiones, casas tradicionales y como no, un omnipresente 7 Eleven. Pero solo con caminar un poco se da uno cuenta de lo que le espera aquí. Sangkhlaburi se encuentra en la entrada de un gran lago que pertenece al Parque Nacional de Khao Laem. Los locales viven de él, principalmente de la pesca y poco a poco del turismo. Aunque hay algún que otro tímido cartel, el paseo en barca es necesario para poder ver las grandes atracciones turísticas de la zona. Para contratar un tour, simplemente toca preguntar a los barqueros de la zona, tras pasar el puente
2.1 – El puente de Mon (Mon Bridge)
Puentes hay muchos sin duda, pero este tiene algo en particular que no solemos ver en el día a día. El puente de Mon o de Uttamanusom con 850m de longitud es el segundo puente más largo del mundo peatonal hecho de madera. El primero no esta tan lejos, en Mandalay (Myanmar), conocido como el U Bein. Y casi tan majestuoso como este, conecta dos partes del pueblo de Sangkhlaburi, por donde pasean monjes o fieles que traen a estos enseres. Aunque no es tan antiguo, en 2013 fue destruido por fuertes lluvias, pero un año después resurgió como ave fenix.
Desde el agua el largo Puente de Mon
2.2 – Wat Somdet, el buda oculto en la selva.
Tras cruzar el puente, concordamos un precio con uno de los pocos barqueros que había. Con el visitamos algunos templos dignos de película. El primer punto que nos llevo fue a la orilla este del largo, donde se encontraba el Wat Somdet tras subir por un corto camino. Al lado algunos habitantes vendían productos locales de la zona. Lo que mas nos sorprendió, alguna anguila del lago, que nadaban en grandes cubos. Wat Somdet es un templo budista que tras el paso de los años parece estar algo abandonado. Pero dentro de él se encuentra una estatua de Buda resplandeciente, que te mira de reojo por los ventanales.
El Buda en Wat Somdet
2.3 – Mueng Badan, el templo inundado
Tras volver a la barca, llegamos a uno de los lugares quizás más fotografiados. Según la época en la que se visite Sangkhlaburi, el templo de Mueng Badan será más o menos visible. Cuando lo visitamos en diciembre, pudimos saltar desde la barca hasta a alguna de sus ventanas, pero nunca entrar en él. Más adelante viendo fotos, descubrimos puertas, que en la época seca quedan accesibles. Mueng Badan significa la ciudad sumergida o la ciudad del inframundo.
2.4 – Chedi Phutthakhaya, el templo dorado.
Ya desde el agua se observaba en el lado oeste del rio un templo dorado que reflejaba los rayos del sol. Cuando llegamos a tierra fuimos allí atraídos por su brillo. Es quizás de los templos más bonitos que encontramos en Tailandia. Tras pasar entre las dos enormes garudas (Singha), símbolo de Tailandia, descubrimos que era tan bello por dentro como por fuera. Allí conocimos a la etnia Mon, que habita esta zona de Tailandia y Myanmar desde hace más de un milenio. En el templo de Chedi Phutthakhaya llegan muchas ofrendas, ya que allí vivió un monje muy querido por los Mon
Los guardines del templo
2.5 – Wat Wang Wikewaram
El templo de Mueng Badan cayó en el olvido entre las aguas, pero emergió otro que es el más importante de esta región hoy en día. Con una arquitectura no tan tailandesa como otros templos como los de Bangkok, entre sus paredes se encuentran muchas joyas y el dorado predomina en sus paredes. Allí vislumbramos desde las sombras la relación entre los monjes y los locales, como ellos traen ofrendas y en la ocasión que vislumbramos, el monje decía que si a todo mientras semi dormía.
2.6 – El paso de las tres pagodas
Uno de los puntos que muchos visitan son estas tres pequeñas pagodas que se llega en coche o mini bus. Las tres pagodas se encuentran a pocos kilómetros del poblado y hacen de paso fronterizo a Myanmar. Y aunque visitamos Myanmar un tiempo después, lo hicimos directo desde Bangkok a Mandalay.
3 – Consejos
Aunque no tan turístico, encontrar alojamiento nos fue sencillo y debido al tamaño de la ciudad, ir caminando de un sitio a otro es cómodo. Si se sale de noche mejor llevar una linterna, no sea como nos pasó, que tras un apagón (común allí) nos vimos a ciegas en medio de la carretera.
Tuvimos la suerte de tener un desayuno local en la misma casa, pero para comer encontramos algún que otro pequeño restaurante, donde por ejemplo saciar el hambre con una picante Papaya Salat o un Pad Thai. Muchas veces el Pad Thai tiene como proteína el Tofu, pero suelen incluirle también según la zona pollo o gambas, además de huevos. Si no se comen estos productos, con decirlo y una sonrisa basta. Suele haber un mercado donde casi que predomina el frito.
El precio del billete entre Kanchanaburi y Sangklaburi fueron de 80 Baths (2,15€) en 2018
El riesgo de malaria según la época en Tailandia suele ser de nivel medio. Pero al estar en un entorno selvático. Como se puede observar en el mapa en este link, Sangklhaburi se encuentra en zona roja. No hay que alarmarse, pero si estar atentos a todos los consejos contra las picaduras de mosquitos. Por nuestra imprudencia (o dícese de una mosquitera mal colocada), recibimos muchos picotazos pero no nos toco la mala suerte.
Además de malaria, hay que ser prudentes con el agua o la comida, pero también con ciertos animales como perros. Nosotros tuvimos justamente allí un encontronazo con uno de ellos, del que tenemos un mal recuerdo. Sin embargo todo quedo en anécdota. Pero para evitar la rabia, hay que estar con el ojo bien puesto.
Si se hace un viaje largo por Tailandia si que recomendamos Sangklaburi, pero para el típico viaje corto de una a dos semanas, creemos que no es tan aprovechable. Y es por ello que nos encontramos a tan pocos turistas.
Koh Samet es uno de los destinos estrella de los habitantes de la capital tailandesa, que buscan playas de agua turquesa, el descanso que no proporciona destinos como Pattaya y sobre todo, cercanía
¿Cómo llegar a Koh Samet?
Hay conexiones de bus regularmente tanto de ida como de vuelta y se tarda apenas tres/cuatro horas a Sri Ban Phe Pier, el puerto desde el que se puede partir para llegar a la isla. Normalmente los buses salen de la estación de Buses Ekkamai BTS Station, muy cerca de la parada de E7 de la Linea Verde BTS, nombrada tambien Ekkamai,
Si aún no has aprovechado al máximo Bangkok, te puede interesar el siguiente Post:
Hay posibilidades de llegar más rápido del puerto a Koh Samet usando lanchas motoras, pero el ahorro de tiempo comparado con el precio no merece demasiado la pena. El transito del barco dura aproximadamente una hora y suele salir cada hora.
En la estación de Ekkamai puedes comprar tanto el billete conjunto (Bus + Barco) o simplemente ticket del Bus. Sin embargo no hay ahorro al comprar el conjunto, sino que el precio es el mismo.
¿Cómo moverse por la isla?
Koh Samet es una isla pequeña en forma de tornillo. Salvo resorts, se llega a Nadan Pier al norte. En pocos minutos caminando se llega a la entrada de la zona de las playas.
Se puede alquilar ciclomotores en distintos sitios de la isla. Aunque se ven tantos turistas como locales sin casco, recuerda usarlo. Las carreteras suelen tener muchos baches y regularmente hay saltos de frenaje. En menos de una hora se puede estar de una punta a otra.
¿Es caro?
Comparado con otros destinos isleños de Tailandia, si que lo es. Es complicado encontrar un alojamiento económico y las cartas de los restaurantes suelen ser más caros. Las opciones veganas o vegetarianas no son muy amplias, pero en Tailandia siempre se puede encontrar platos básicos. En la isla se encuentran dos 7 Eleven.
A esto hay que sumarle el pago de la entrada. Tras el segundo 7 Eleven se encuentra una barrera con militares (normalmente muy simpáticos) donde hay que apoquinar 200 THB (cerca de 5,50 € en 2019)para varios días.
¿Donde alojarte en Koh Samet?
Los resorts más exclusivos se suelen encontrar en otros puntos a los de entrada. Para mochileros las principales opciones están cerca de Hat Kaew Beach.
Nosotros nos alojamos en el Ollys Bar & Hostel cual es bastante aconsejable. Los dueños eran muy simpáticos, precio razonable y aunque fuera un albergue, se trataban de capsulas con puertas de madera. Hay opciones para dos como para los que viajan solos.
Uno de las cosas que sorprenden es que en la isla no hay agua potable. Esta llega desde la zona continental cada dia en grandes camiones que llenan bidones diariamente. Y esta falta se te comunicará probablemente donde estés alojado. Ya sabes, todos los consejos de ahorro de agua que apliques en casa, deben ser en Koh Samet el doble. El agua potable es un escaso bien natural.
¿Cuándo ir a Koh Samet?
De Noviembre a Marzo suele ser la mejor época si se quiere disfrutar de sus playas. Es una alternativa interesante sobre todo en Oct-Nov-Dic cuando la zona costera sur de Tailandia suele tener un clima más lluvioso. En esos meses los sitios predilectos como son Koh Tao, Samui o Phi Phi suelen tener lluvias torrenciales.
¿Merece la pena visitarla?
Depende sobre todo del tiempo para viajar que tenga cada uno. A nosotros nos parece un lugar fantástico si solo tienes uno o dos días reservados para disfrutar del mar en las cercanías de Bangkok. Sin embargo, creemos que hay mejores opciones cuando se tiene más tiempo.
Algo que si aconsejamos evitar, es visitarla los fines de semana, ya que la ocupación se duplica a días entre semana. Recordemos que es un destino estrella de los habitantes de Bangkok, cuando tienen libre el fin de semana.
Sus playas no son impresionantes pero un punto muy positivo es que suelen estar realmente limpias. A pesar de esa limpieza, no es un destino recomendable para snorkel o buceo aunque si para desconectar.