PALERMO imprescindible: la capital de Sicilia

PALERMO imprescindible: la capital de Sicilia

Palermo está ubicada en la costa norte de la isla italiana de Sicilia, siendo una de las puertas principales a Sicilia por avión. Es la capital de la provincia de Palermo y la quinta ciudad más grande de Italia. La ciudad tiene una larga y rica historia, habiendo sido fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C. y luego conquistada por los romanos, los árabes, los normandos y los españoles a lo largo de los siglos. Como resultado, la ciudad tiene una mezcla única de estilos arquitectónicos y culturas.

Muchos turistas escapan rápido de la ciudad a zonas de playas y se olvidan de los encantos de esta hermosa ciudad. Sin embargo, el caos que acontece sus calles hace que quizás entres en el debate entre, la odias o la amas. Para sacarle provecho, aquí tienes una lista de imprescindibles de lo que no me perdería al visitar Palermo.

1 – Catedral de Palermo

La Catedral de Palermo, también conocida como la Cattedrale metropolitana della Santa Vergine Maria Assunta, es una impresionante iglesia que se encuentra en el centro histórico. Es la iglesia principal de la ciudad y uno de los monumentos más importantes de Sicilia. La catedral fue construida en el siglo XII y ha sido modificada y ampliada varias veces desde entonces. Combina elementos de diferentes estilos arquitectónicos, incluyendo el normando, gótico, renacentista y barroco.

Uno de los aspectos más apreciables de la catedral es su fachada, que es impresionante y está adornada con hermosas estatuas y detalles decorativos. También es interesante visitar el interior de la catedral, que alberga numerosos artefactos históricos y obras de arte, como mosaicos bizantinos, pinturas y esculturas. Nosotros hemos de decir que pecamos y no los saltamos porque estaban en época de fiestas y la cola era de locos.

2 – Palacio de los Normandos

Es un palacio histórico situado en el centro de Palermo, no muy lejos de la Catedral. Fue construido en el siglo IX como una fortaleza por los árabes, pero fue remodelado y ampliado por los normandos en el siglo XII. Para los dummies en historia, los normandos eran un pueblo del norte de Europa, siendo uno de los pueblos vikingos.

El palacio ha sido la sede de los reyes de Sicilia y, posteriormente, de los virreyes españoles. Uno de los aspectos más destacados del Palacio de los Normandos es la Capilla Palatina, que fue construida en el siglo XII y es considerada una de las joyas del arte normando y bizantino. La capilla está decorada con mosaicos dorados y esculturas, y cuenta con un altar de plata del siglo XVIII.

Otro dato destacado del palacio es el Salón de los Reyes, una sala grande y decorada con frescos que representa a los reyes normandos que gobernaron Sicilia. También hay una biblioteca que alberga una impresionante colección de manuscritos y libros raros.

3 – Fontana Pretoria

La Fontana Pretoria es una fuente pública de estilo renacentista que se encuentra en el centro histórico de Palermo. Fue construida en la segunda mitad del siglo XVI en la plaza principal de la ciudad, la Piazza Pretoria, y se considera una de las fuentes más importantes de Italia.

La Fontana Pretoria es conocida por su tamaño impresionante y su gran número de estatuas y detalles ornamentales. Cuenta con tres niveles de piscinas octogonales que están decoradas con numerosas estatuas de dioses, ninfas y animales mitológicos, así como de figuras humanas en diferentes poses. Una de las características más notables de la fuente son las estatuas desnudas, que en su momento fueron consideradas escandalosas y generaron polémica en la ciudad. De hecho, la fuente fue apodada «la fuente de la vergüenza» por algunos de los habitantes de Palermo.

4 – Iglesia de San Cataldo

La Iglesia de San Cataldo es una iglesia normanda situada muy cerca de la Fontana Pretoria Fue construida en el siglo XII por el rey normando Guillermo II como parte de un complejo que incluía también el Palacio de los Normandos y la Catedral de Palermo.

La iglesia es conocida por su arquitectura única, que combina elementos románicos, bizantinos y árabes. Su planta es de cruz griega y cuenta con tres cúpulas octogonales de diferentes tamaños, cada una decorada con un motivo diferente, que es lo que la hace tan llamativa.

5 – Quattro Canti

Quattro Canti es sin duda una de las esquinas más fotografiadas de Palermo. Es una plaza barroca ubicada en el corazón del casco antiguo siendo la intersección de dos de las calles más famosas de Palermo, la Vía Maqueda y la Vía Vittorio Emanuele.

La plaza es famosa por su diseño barroco único, que consta de cuatro edificios idénticos que forman una cruz. Cada uno de estos edificios tiene tres pisos y está decorado con estatuas y detalles ornamentales. En el centro de la plaza se encuentra una fuente barroca adornada con figuras de bronce.

6 – Teatro Massimo

Al extremo de la Vía Maqueda, una de las vías más conocidas de Palermo, se encuentra el segundo teatro más grande de toda Italia. El Teatro Massimo es un impresionante teatro de ópera que fue construido a finales del siglo XIX. El teatro fue construido en estilo neoclásico y cuenta con una gran fachada con columnas y estatuas. En su interior, tiene capacidad para albergar a más de 1.300 personas y está decorado con detalles lujosos y elegantes.

Para los cinéfilos, quizás les sonara por la película El Padrino III.

7 – Catacumba de los Capuchinos

Los seis primeros puntos son bastante accesibles a pie incluso en un mismo día, pero para llegar a la Catacumba de los Capuchinos hay que alejarse un poco. Pero si lo nombramos aquí, es que vale mucho la pena, siendo uno de los imprescindibles de Palermo. Se puede llegar perfectamente a pie, más allá del Palacio de los Normandos.

Es un cementerio subterráneo que se encuentra debajo de un monasterio de los Hermanos Capuchinos y contiene miles de cuerpos momificados, incluyendo monjes, nobles y ciudadanos comunes. La catacumba contiene una gran cantidad de momias, algunas de las cuales están expuestas en nichos y otras que cuelgan de las paredes. La mayoría de las momias se encuentran vestidas y se cree que fueron embalsamadas utilizando técnicas especiales para preservar los cuerpos.

8 – Mercados

Una de las particularidades de Palermo que más nos sorprendieron es la vida de sus mercados. Aunque todos son muy parecidos, el ajetreo que se vive en ellos hace que merezca la pena visitarlos. Principalmente recomendamos tres:

 

    • Mercado del Capo, que esta cerca del Teatro Massimo
    • Mercado de la Vucciria, cerca de Vía Roma
    • Mercado di Ballaro, en el corazón de la Albergueria.

El último es sin duda el que más caótico que nos pareció, así como es el mismo barrio de la Albergueria. Quizás el olor a pescado haga que quieras huir de él, pero la fruta que se puede conseguir en este mercado suele ser deliciosa.

9 – Comer en Palermo

Para no repetirnos, te enlazamos al Post sobre donde comer Plant Based en Sicilia clickando aquí.

Lago de CONSTANZA, el lago más grande de Alemania

Lago de CONSTANZA, el lago más grande de Alemania

Imagínate despertarte y desayunar en Alemania, para poner rumbo a Austria, donde almuerzas y terminas cenando en Suiza, para volver a dormir en el país germano. Y todo esto con vistas al mar. Bienvenidos a Bodensee o para los hispanohablantes, el Lago de Constanza.

El Lago de Constanza es uno de los grandes lagos del centro de Europa cuyas orillas bañan a estos tres países: Alemania, Austria y Suiza. Forma parte del recorrido del rio Rin (Rhein en Alemán y Rhin en frances), recibiendo el cauce proveniente de los Alpes Suizos y que despues se dirige al Rin Superior por el oeste, desembocando al final en el Mar del Norte.

Sin salir de Alemania, encontraremos varios puntos en la ruta que merecen la pena visitar:

Constanza

Constanza o Konstanz en Alemán es la principal ciudad que baña el Lago de Constanza. En tierras germanas es un lugar bastante conocido debido al turismo que llena las terrazas, hoteles e incluso playas, en los meses de verano. Sin embargo la ciudad goza de vida y carácter juvenil durante todo el año debido a su universidad.

Además sirve como una de las principales fronteras entre Alemania y Suiza, encontrándose en medio de la ciudad la barrera que separa un país del otro. Por Constanza es conocido solo la parte alemana ya que la parte suiza es nombrada como Kreuzlingen. No obstante, ambas pertenecen al mismo centro urbano.

Las principales atracciones se encuentran en su casco antiguo, que casi no recibió ningún desperfecto en la Segunda Guerra Mundial debido a que fue una de las bases americanas y además es frontera con la neutral Suiza. Sin embargo la imagen que resalta en toda la ciudad es la estatua Imperia, que se encuentra al lado de la orilla. Imperia, con su curvas y su casi desnudez, gira sobre si misma, mientras sujeta en una mano al alto poder (Emperador Segismundo) y en la otra a la iglesia (Papa Martin V), ambos en paños menores, representando el Concilio de Constanza.

Meersburg

Aunque se puede dar un gran rodeo desde Constanza a Meersburg, la ruta más sencilla es en Ferry. Con él puedes moverte tanto en coche, en bus, en bicicleta o sin vehículo, en un tiempo aproximado de 15 minutos.

Meersburg es una localidad pequeña con un bonito centro. Sin embargo, es el Viejo Castillo de Meersburg, que se encuentra en lo alto de la ciudad, el que más miradas atrae. Es un lugar agradable para hacer una parada y disfrutar del Lago de Constanza.

Friedrichshafen

A aproximadamente 20 kilómetros al oeste de Meersburg se encuentra la ciudad de Friedrichshafen. Durante dos de las veces que recorrimos el Lago, fue nuestra base de operaciones. Aunque es una ciudad más pequeña que Constanza, no tiene nada que envidiarla. E incluso tiene su propio aeropuerto, que conecta con varios enclaves europeos.

La avenida marítima esta llena de bares y restaurantes donde tomar algo con vistas al mar. Desde el Moleturm puedes tener unas vistas panorámicas tanto de la ciudad como del lago. Solo toca subir y subir escaleras (es gratuito) y compartir la vista con cientos de gaviotas.

Y no lejos se encuentra el museo de Zepelín, cuyo nombre viene dado por Ferdinand von Zepellin, del que se dice que fue su posible inventor. Para los amantes de la aviación, una parada obligatoria. Para los que no, quizás tengan la oportunidad de ver uno volando. El Zepelín ya no se usa para viajes en sí, pero aún quedan vuelos turísticos por encima del Lago de Constanza.

Lindau

Hacia el oeste de Friedrichshafen y casi pegado a la frontera de Austria, se encuentra en mi opinión, la joya del Lago de Constanza. Lindau es una de las ciudades más bonitas y que más merece la pena visitar del sur de Alemania. Aunque su «parte continental» no tiene ningún interés, la isla de Lindau, conectada por dos puentes (uno de ellos ferroviario) es una visita indispensable. Recorrer sus calles adoquinadas, maravillarse de sus boutiques y sus casas antiguas o disfrutar de su puerto son algunas de las cosas que se pueden hacer en Lindau.

En especial su puerto, cuya bahía sirve de descanso a veleros que recorren el Lago de Constanza, no sin antes salir entre el Leon y el Faro, las dos figuras más fotografiadas de Lindau.

¿Y para comer?

Opciones enteramente veganas pocas, pero siempre es fácil encontrar algo. Por ejemplo en Lindau comimos en el 37 Grad Kaffeebar, que aunque no es 100% vegano tenía bastantes platos veganos, aunque algunos como el famoso Flammkuchen, sacados del congelador. Este se encuentra directamente en el puerto y el local es bastante agradable por dentro.

En Constanza, al ser una ciudad universitaria, hay bastantes locales con opciones veganas. Ya sea en heladerías, cafés o restaurantes, es raro no encontrar una parte vegana.

Vietnamitas veganos en BERLÍN, con Mapa

Vietnamitas veganos en BERLÍN, con Mapa

Actualizado el 07.01.2024

Berlín es sin duda una de las ciudades más cosmopolitas de Europa. Tanto así que es más sencillo conocer gente de otras partes del mundo que auténticos berlineses. Y aunque se dice, que el boom de la ciudad ya ha pasado, cada día más gente de todas partes del mundo quieren vivir en la capital alemana. El grueso de la población extranjera en Berlín se lo reparten principalmente entre turcos, polacos y sirios. Sin embargo, una comunidad que es fácilmente identificable en cada esquina es la población vietnamita.

Vietnamita en Berlin

La mayoría de los jóvenes vietnamitas que viven en Berlín son de segunda o tercera generación. Es decir, la mayoría son nacidos aquí, están totalmente integrados y hablan perfecto alemán. Esto no fue siempre así. Durante la Guerra de Vietnam muchos abandonaron sus hogares para establecerse en países como Alemania y otros fueron invitados por la antigua RDA o Alemania Oriental, debido también al tipo de gobierno que tenían estas dos naciones, al igual que ocurrió en países como la antigua Checoslovaquia, con pasado comunista-socialista.

Hoy en día es muy fácil encontrar un restaurante o un negocio vietnamita y por una razón de la que nos alegramos y desconocemos, también es muy sencillo darse de frente de un restaurante vegano vietnamita. Muchos han pasado de cocinar con carne, a sustituirlo por Seitán, Tofu, etc. Y es que Berlín es una de las ciudades europeas con más veganos.

Las cartas suelen ser muy parecidas: sopas Pho, curries con arroz o fideos, rollitos, dumplings, etc. y para beber o una cerveza del sudeste asiático o simplemente un zumo de mango. Es quizás uno de los tipos de restaurantes que más hemos acogido en Berlín. Y es que un Pho calentito en el invierno berlinés sienta de maravilla. ¡Y ojo! La mayoría no aceptan tarjetas para pagar.

Como Berlín es una ciudad que no tiene un centro claro, aquí dejamos una lista de restaurantes veganos vietnamitas según la zona, también en el mapa, que puede venir como anillo al dedo a una visita a la capital alemana. En todos hemos comido y todos podemos decir que son altamente recomendables.

1 – Quy Nguyen – Vegan Living

Uno de los más antiguos y más sencillos de localizar, ya que se encuentra en una de las calles que más atrae a los turistas: Oranienburger Str. A pocos pasos de Alexanderplatz, la Nueva Sinagoga Berlinesa o la Isla de los Museos. Debido al lugar en el que se encuentra, sería recomendable o reservar, o evitar fines de semana a la hora de cenar.

2 – VieT Next Door o VND

A este le tenemos cariño porque fue el primer descubrimiento que hicimos en Berlín. Muy cerca de la parada de Ubahn (metro) de Bismarkstr o la de Charlottenburg, uno de los centros de tiendas más conocidos de Berlín, donde se encuentra por ejemplo el centro comercial Wilmersdorfer Arcade.

3 – Tiger Club

Es quizás uno de los que más nos han gustado. También en una de las calles más comerciales de Berlín, en el barrio de Friedenau y no lejos del Jardín Botánico de Berlín o del tan fotografiado Bierpilsen. No se encuentra tan cercano a los barrios más turísticos de Berlín, pero si tienes varios días, es un lugar que recomendamos visitar.

4 – Soya Vietnamese Vegan

En el barrio de Wrangelkiez en Kreuzberg (lo que algunos llaman el barrio turco) y a pocos metros del Oberbaumbrücke, que conecta con Friedrichshain. En resumen, una parada genial cuando se visita estos dos modernos barrios de Berlín. Curiosamente, al lado se encuentra otro casi idéntico llamado el (5-)Sunshine Vegan Berlín.

6 – Good Morning Vietnam Vegan

Se encuentra en el corazón de Bergmannkiez, uno de esos barrios donde muchos berlineses quieren vivir. Muy cerca del Parque Victoria, con su tan fotografiada cascada, y de Tempelhof, el aeropuerto de la antigua Berlín occidental, que hoy en día se usa como pista de patinaje, bicicleta o paseo. La zona tiene muchos bares y restaurantes, por lo que siempre encontrarás mucha vida.

7 – QB Vegano

Aunque la zona de Hermannplatz no es tan concurrida por los turistas, es el corazón del barrio de Neu-Kölln, el barrio con más población extranjera de Berlín. El QB Vegan se abrió recientemente en el 2022 y está muy cerca de esta plaza, por lo que si te hospedas cerca de ella (hay varios hoteles o airbnbs económicos por la zona) es una opción altamente recomendable.

8 – Chay Umi Vegan

Otros que están en nuestro top, también debido a dos motivos además de la comida: la decoración del local y uno de los “trabajadores”, Vang, el Shiba Inu que vive allí. Al lado de la para de Schönhauser Allee, muy cerca de la calle Schivelbeiner Str donde hay varios comercios de ropa o alimentación vegana y a pocos pasos del Mauerpark, donde los domingos en verano se hace famoso por el karaoke multitudinario

9 – Anh Dao

No muy lejos del anterior, en el corazón de Prenzlauer Berg, el barrio en el que todos quieren vivir, se encuentra esta opción, también muy cerca del Mauerpark y de una de las filiales de Brammibal´s Donuts, por lo que hacen un tándem perfecto.

10 – Chay Long Kreuzberg

Las dos últimas opciones que nombramos en este post son quizás los dos vietnamitas veganos de Berlín más elegantes donde hemos comido. El primero es el Chay Long cerca de Hasenheide, aunque tienen otra filial en Prenzlauer Berg. Tienen un local bastante grande y mesas para grupos, que suponemos que hay que reservarlas antes. Localizado en frente del parque Hasenheide, es un lugar genial para pasear tras un buen almuerzo.

11 – Soy Berlin Mitte

Realmente todas las opciones nombradas anteriormente, tienen unas cartas muy parecidas. Si deseas algo diferente, con una excelencia mayor en cada plato, el Soy Berlín Mitte es nuestra recomendación. Se encuentra al lado del icónico cine Babylon, muy cerca de Alexanderplatz. Si en los restaurantes anteriores no es tan necesario reservar mesa, en el Soy Berlín sí que lo recomendamos porque suele llenarse bastante.

Donde comer vegano en SICILIA

Donde comer vegano en SICILIA

Sicilia es la isla más grande de todo el mar mediterráneo. Es un enclave histórico, por donde han pasado numerosas civilizaciones, dejando allí cada una su huella. No solo los romanos, fenicios o árabes habitaron sus parajes, sino también pueblos como los normandos o vikingos, gobernaron aquí. Es por ello que Sicilia goza de una riqueza cultural y gastronómica enorme.

En Sicilia se puede encontrar diferentes variedades de cítricos, como naranjas, limones o la sanguina, también conocida como naranja roja. En los alrededores del Etna hay variedades de tunos o cerezas, únicas de la zona, debido al suelo volcánico. Y sin olvidarnos del oro dorado, el aceite de oliva, tan conocido en las regiones mediterráneas, o el oro verde, el pistacho. Con tanto producto a base de plantas, uno puede esperar que en Sicilia se pueda comer vegano fácilmente. Por desgracia, no es tan así.

Nuestra experiencia en Italia siempre ha sido bastante satisfactoria a la hora de encontrar facilidades para comer vegano. Sin embargo Sicilia quizás nos lo puso un poquito más difícil. La gastronomía siciliana también tiene como base muchos productos animales, con principal mención al pescado, al estar rodeado por el mar.

Hemos creado esta pequeña guía para que puedas sacarle todo el provecho a toda esta maravillosa isla:

1 – Cuidado con las pizzerías

Si pensamos en Italia nos viene automáticamente dos productos nacionales a la mente: pizza y pasta. En Venecia descubrimos la “Pizza Marinara”: la forma más básica de la pizza con tomate y orégano. Aunque poco proteico, es una base riquísima de carbohidratos para poder seguir visitando lo más bonito de la ciudad. Sin embargo para muchos sicilianos lo de “Marinara” viene del mar y no de un simple marinado. Por lo tanto es normal que recibas una pizza sin queso pero con anchoas o algún otro producto animal del mar.

Consejo n1: a la hora de pedir una pizza, mejor decir exactamente que quieres en ella.

Por desgracia, encontrar una pizzería vegana en Sicilia o simplemente con alguna opción de vegana fue una odisea, de la que no salimos victoriosos.

¿Viajas también a Venecia? En este post hablamos sobre donde comer vegano en la ciudad de los mil canales. Clicka sobre el link

2- Supermercados, el mejor aliado.

Como muchas veces hemos comentado, tener un apartamento con cocina es siempre un acierto a la hora de viajar. Los supermercados ofrecen muchos productos básicos con los que armarte un buen desayuno o cena rico en nutrientes. En Sicilia se puede decir que hay tres ciudades grandes que son Palermo, Catania y Mesina, donde encontraras algunos con más productos. En pequeñas ciudades como Siracusa, Agrigento o Cefalú suelen tener pequeñas tiendas donde solo encontrarás lo más básico. Además de los conocidos, nos gustó el Supermercado Deco.

3- Mercados de frutas y verduras

Ya no solo para comprar, el mercado de Palermo es una experiencia que merece la pena visitar. Aunque a veces el olor de pescado se hace insoportable, no faltan los puestos con jugosas naranjas y otras frutas variadas que alimentan la mirada. Los principales son el mercado del Capo o el de la Albergheria, cerca de la estación central de buses y trenes de Palermo.

Sandías en un mercado de Palermo

4 – Palermo, la ciudad más viva de Sicilia

Palermo es la ciudad con mayor numero de población de la isla. Y aunque es conocida por el caos, es una ciudad que nos encanto y que recomendamos visitar. Lejos de la belleza de Florencia, Roma o Venecia, pero recomendable perderse entre sus calles. Allí pudimos disfrutar de los pocos restaurantes veganos que ofrece Sicilia:

Si no quieres perderte nada de Palermo, te recomendamos el Post: PALERMO, Capital de Sicilia

Aunque no es nuestro Top One de Sicilia, hemos de decir que nos encanto. Principalmente porque la carta ofrece la cocina siciliana en plant based. Tienen una variedad de pasta como para volver y los famosos fritos como la Arancini merecen ser probados. Lo mejor sin duda: el Tiramisu

Flower Burger es una de las franquicias de hamburgueserías veganas más famosas en Italia, teniendo también alguna filial fuera del país Aunque la mayoría se encuentra en el norte de Italia, en Palermo se encuentra una de ellas, siendo la única hamburguesería a día de hoy 100% vegana. Para repetir

La famosa hamburguesa de Flower Burger

No es un restaurante vegano, pero han sabido adaptar el producto a nuestros paladares. La mayor ventaja que encontramos, es que es muy céntrico, en la calle Corso Vittorio, una de las peatonales más concurridas de Palermo. Allí pudimos saborear la Pinsa (una especia de Pizza ligera) bien cargada de Tofu y verduras.

5 – Cefalú

A aproximadamente tres horas al Este en coche de Palermo, se encuentra uno de los enclaves más bonitos de toda Sicilia: Cefalú. Conocida por su playa, su catedral, su monte y por aparecer en la película Cinema Paradiso de Giusepe Tornatore, es uno de los lugares que en verano se llenan de turistas. Sin embargo las opciones veganas aquí son muy pocas.

Poco podemos recomendar aquí salvo una Pizzería muy céntrica llamada Lilie´s Club que además de pizza marinara, probamos una ensalada con Naranja y Alcaparras que hemos repetido en casa varias veces.

6 – Agrigento

Es muy probable que si visitas Sicilia querrás ver dos de los sitios más turísticos de la isla: la Scala del Turchi y el Valle de los Templos de Agrigento. Aunque la ciudad no es tan visitada, nos encanto para un paseo. ¿Opciones veganas? Casi nada. Única mención al restaurante Sal 8. No es ni por asomo vegano, pero si lo es uno de sus platos estrellas, la pasta con Pesto de Pistacho, que como recordamos antes, es el oro verde de Sicilia. Deliciosa y acompañada de postre con sorbete de limón, hace más sencillo disfrutar de Agrigento.

Pasta con pesto de pistacho

7 – Siracusa y la isla de Ortigia

Aunque Siracusa no es una ciudad tan fea como la pintan, es la isla de Ortigia lo que realmente atrae al turista. Es uno de los lugares que no se puede perder uno en Sicilia y donde se encuentra nuestro restaurante numero uno en toda Sicilia y quizás en Italia:

El Moon se encuentra en medio de Ortigia, entre sus callejuelas y casi a un paso de la Catedral. Tienen un local bastante grande que aun así lo hemos visto siempre lleno. Con suerte se puede también comer en la terraza. Como se dice, allí nos pusimos las botas e intentamos probar todo lo que nuestros estómagos nos permitían La cocina italiana y siciliana se alberga aquí en plant based y todo estaba delicioso. Y es que irse de Sicilia sin probar el Ragú, los canolos, quesos veganos o la “autentica” carbonara seria un delito.

8 – Catania

Catania es la segunda ciudad más habitada de Sicilia y aunque a día de hoy, no hay ni un solo restaurante vegano, hay diferentes con opciones. La mayoría son de comida internacional y pocos pudimos ver con opciones de comida vegana de la región. Poco podríamos recomendar aquí.

9 – Taormina

Quizás el enclave más visitado en Sicilia, o al menos nos dio la sensación de estar siempre llena. Taormina es una pequeña ciudad de postal en la que perderse o fotografiar algunos callejones. Lo que más nos gusto no se encuentra arriba sino a nivel del mar: la Isola Bella es probablemente uno de los lugares de Sicilia que más nos gustaron.

Corre la misma suerte que Cefalú. Tan turística y a la vez tan poco vegano lo que ofrece.

Sicilia es una isla enorme, por lo que se necesita como mínimo dos semanas para poder visitar todo lo que ofrece: nos perdimos Trapani, San Vito lo Capo, las Islas Eolias, Ragusa, etc. Pero esperamos volver y esperemos que la próxima, podamos ampliar muchísimo más esta lista de donde comer vegano en Sicilia.

SANGKHLABURI, la belleza escondida de Tailandia

SANGKHLABURI, la belleza escondida de Tailandia

Antes de viajar a Tailandia, sabíamos de antemano que nos íbamos a encontrar con el país más turístico de todo el Sudeste Asiático. El país de la sonrisa eterna siempre ha sido un imán para turistas de todas las partes del planeta. Durante el primer mes que vivimos en Tailandia, si que observamos en algunas zonas más turistas que locales. Ya sea la famosa calle Khao San Road en Bangkok o entre los templos de Ayutthaya. Pero descubrimos que con salirse un poco de la ruta, fácilmente se puede uno camuflar entre lo autóctono.

Sobre todo en las zonas de Tailandia que menos conocidas por el turista son: por ejemplo las provincias del este que comparten frontera con Laos o Camboya. Y también ocurre, aunque no tan lejos ni de Bangkok ni de la concurrida Kanchanaburi, con la frontera con Myanmar. Allí, entre selva, ríos y templos se encuentra una de las joyas escondidas de Tailandia: Sangkhlaburi.

Sangkhlaburi, la belleza escondida de Tailandia
Un monje cruzando el Puente de Mon

La frontera más larga que tiene Tailandia es con Myanmar, país del que estamos totalmente enamorados. En los largos 1800 km que comparten ambos, donde Sangkhlaburi se encuentra, es quizás la zona menos conocida de Myanmar. Largas playas al mar de Andamán rodeadas de selva son un espacio idílico que aun Myanmar no ha conseguido (alegría) convertir en zonas de resort. Son tan desconocidas para el extranjero por un único motivo. Alcanzarlas lleva muchas horas, debido al pobre sistema de carreteras que tienen.

1 – Como llegar a Sangkhlaburi

Llegar a Sankhlaburi no es tan difícil, pero requiere algunas horas de buses locales. Y para llegar allí lo normal es que se parta desde Kanchanaburi. Si se sale desde Bangkok, el camino pasa por la ciudad del puente sobre el rio Kwai. Aunque la estación de buses de Kanchanaburi pueda ser algo complicado, con un par de preguntas conseguimos fácilmente localizar nuestro bus. Y después de 4 horas entre la espesa selva, tras alguna conversación con algún monje, tras un error de calculo y bajarnos donde no debiamos, llegamos a Sangkhlaburi. Aunque tiempo después descubrimos que Sangkhlaburi es el nombre de la región, algunos lo conocen mejor como Nong Lu.

En bus local hacia Sangklaburi

Al llegar no vimos más que una carretera llena de polvo levantado por camiones, casas tradicionales y como no, un omnipresente 7 Eleven. Pero solo con caminar un poco se da uno cuenta de lo que le espera aquí. Sangkhlaburi se encuentra en la entrada de un gran lago que pertenece al Parque Nacional de Khao Laem. Los locales viven de él, principalmente de la pesca y poco a poco del turismo. Aunque hay algún que otro tímido cartel, el paseo en barca es necesario para poder ver las grandes atracciones turísticas de la zona. Para contratar un tour, simplemente toca preguntar a los barqueros de la zona, tras pasar el puente

2.1 – El puente de Mon (Mon Bridge)

Puentes hay muchos sin duda, pero este tiene algo en particular que no solemos ver en el día a día. El puente de Mon o de Uttamanusom con 850m de longitud es el segundo puente más largo del mundo peatonal hecho de madera. El primero no esta tan lejos, en Mandalay (Myanmar), conocido como el U Bein. Y casi tan majestuoso como este, conecta dos partes del pueblo de Sangkhlaburi, por donde pasean monjes o fieles que traen a estos enseres. Aunque no es tan antiguo, en 2013 fue destruido por fuertes lluvias, pero un año después resurgió como ave fenix.

Desde el agua el largo Puente de Mon

2.2 – Wat Somdet, el buda oculto en la selva.

Tras cruzar el puente, concordamos un precio con uno de los pocos barqueros que había. Con el visitamos algunos templos dignos de película. El primer punto que nos llevo fue a la orilla este del largo, donde se encontraba el Wat Somdet tras subir por un corto camino. Al lado algunos habitantes vendían productos locales de la zona. Lo que mas nos sorprendió, alguna anguila del lago, que nadaban en grandes cubos. Wat Somdet es un templo budista que tras el paso de los años parece estar algo abandonado. Pero dentro de él se encuentra una estatua de Buda resplandeciente, que te mira de reojo por los ventanales.

El Buda en Wat Somdet

2.3 – Mueng Badan, el templo inundado

Tras volver a la barca, llegamos a uno de los lugares quizás más fotografiados. Según la época en la que se visite Sangkhlaburi, el templo de Mueng Badan será más o menos visible. Cuando lo visitamos en diciembre, pudimos saltar desde la barca hasta a alguna de sus ventanas, pero nunca entrar en él. Más adelante viendo fotos, descubrimos puertas, que en la época seca quedan accesibles. Mueng Badan significa la ciudad sumergida o la ciudad del inframundo.

2.4 – Chedi Phutthakhaya, el templo dorado.

Ya desde el agua se observaba en el lado oeste del rio un templo dorado que reflejaba los rayos del sol. Cuando llegamos a tierra fuimos allí atraídos por su brillo. Es quizás de los templos más bonitos que encontramos en Tailandia. Tras pasar entre las dos enormes garudas (Singha), símbolo de Tailandia, descubrimos que era tan bello por dentro como por fuera. Allí conocimos a la etnia Mon, que habita esta zona de Tailandia y Myanmar desde hace más de un milenio. En el templo de Chedi Phutthakhaya llegan muchas ofrendas, ya que allí vivió un monje muy querido por los Mon

Los guardines del templo

2.5 – Wat Wang Wikewaram

El templo de Mueng Badan cayó en el olvido entre las aguas, pero emergió otro que es el más importante de esta región hoy en día. Con una arquitectura no tan tailandesa como otros templos como los de Bangkok, entre sus paredes se encuentran muchas joyas y el dorado predomina en sus paredes. Allí vislumbramos desde las sombras la relación entre los monjes y los locales, como ellos traen ofrendas y en la ocasión que vislumbramos, el monje decía que si a todo mientras semi dormía.

2.6 – El paso de las tres pagodas

Uno de los puntos que muchos visitan son estas tres pequeñas pagodas que se llega en coche o mini bus. Las tres pagodas se encuentran a pocos kilómetros del poblado y hacen de paso fronterizo a Myanmar. Y aunque visitamos Myanmar un tiempo después, lo hicimos directo desde Bangkok a Mandalay.

3 – Consejos

  • Aunque no tan turístico, encontrar alojamiento nos fue sencillo y debido al tamaño de la ciudad, ir caminando de un sitio a otro es cómodo. Si se sale de noche mejor llevar una linterna, no sea como nos pasó, que tras un apagón (común allí) nos vimos a ciegas en medio de la carretera.
  • Tuvimos la suerte de tener un desayuno local en la misma casa, pero para comer encontramos algún que otro pequeño restaurante, donde por ejemplo saciar el hambre con una picante Papaya Salat o un Pad Thai. Muchas veces el Pad Thai tiene como proteína el Tofu, pero suelen incluirle también según la zona pollo o gambas, además de huevos. Si no se comen estos productos, con decirlo y una sonrisa basta. Suele haber un mercado donde casi que predomina el frito.
  • El precio del billete entre Kanchanaburi y Sangklaburi fueron de 80 Baths (2,15€) en 2018
  • El riesgo de malaria según la época en Tailandia suele ser de nivel medio. Pero al estar en un entorno selvático. Como se puede observar en el mapa en este link, Sangklhaburi se encuentra en zona roja. No hay que alarmarse, pero si estar atentos a todos los consejos contra las picaduras de mosquitos. Por nuestra imprudencia (o dícese de una mosquitera mal colocada), recibimos muchos picotazos pero no nos toco la mala suerte.
  • Además de malaria, hay que ser prudentes con el agua o la comida, pero también con ciertos animales como perros. Nosotros tuvimos justamente allí un encontronazo con uno de ellos, del que tenemos un mal recuerdo. Sin embargo todo quedo en anécdota. Pero para evitar la rabia, hay que estar con el ojo bien puesto.
  • Si se hace un viaje largo por Tailandia si que recomendamos Sangklaburi, pero para el típico viaje corto de una a dos semanas, creemos que no es tan aprovechable. Y es por ello que nos encontramos a tan pocos turistas.